Los documentales San Martín, de Alejandro Gil, y Tupac
Katari, de Rolando Almirante; y los largometrajes de ficción
Vinci, de Eduardo del Llano, y Verde verde, de Enrique
Pineda Barnet, tendrán presentaciones especiales en los últimos días
de noviembre y la primera quincena de diciembre en la sala Chaplin,
de la capital, en un contexto caracterizado por "una etapa de apogeo
de la producción cubana", según declaró ayer a la prensa Omar
González, presidente del ICAIC.
Concebidas para la serie Próceres, coproducida por TeleSur
y el ICAIC, las películas sobre el independentista argentino General
en Jefe del Ejército de los Andes y el más importante líder
anticolonial del pueblo aymara, se proyectarán el lunes 28 de
noviembre a las 8:30 p.m.
Almirante, quien funge como coordinador de la serie, precisó cómo
los diez filmes que integran la serie implicaron, no solo un
registro documental en los países donde actuaron esas prominentes
figuras protagonistas de las gestas libertarias americanas, sino
también una reconstrucción ficcional como complemento audiovisual.
En Vinci, que se exhibirá el martes 29 también a las 8:30
p.m., Del Llano especula acerca de lo que ocurrió con el autor de
La Gioconda, cuando a los 24 años de edad, sin fama y recién
llegado del medio aldeano a Florencia, fue acusado de sodomía y
permaneció dos meses en prisión.
"La cárcel es un hecho histórico, pero lo que ocurrió con
Leonardo es pura ficción", aclaró Del Llano. "La idea que quiero
compartir con los espectadores es el sentido que tiene el arte para
el ser humano, por qué le es necesaria la creación".
El guionista y realizador agradeció los aportes a la película del
destacado artista Roberto Fabelo, quien remedó imaginativamente lo
que pudo haber pintado Da Vinci en tales circunstancias; y del
reconocido compositor argentino Osvaldo Montes, autor de las
partituras que interpreta el conjunto Ars Longa en la banda sonora.
En Verde verde, que llegará el 12 de diciembre a la
Chaplin, el autor de La bella del Alhambra quiso rodar una
metáfora sobre la diversidad, la tolerancia y contra el odio. "Las
fobias —acotó Pineda Barnet— son una enfermedad social". Con
fotografía de Raúl Rodríguez, cámara de Pablo Massip y música de
Juanito Piñera, la cinta cuenta con las actuaciones de Héctor Noas y
Carlos Miguel Caballero y dos presencias muy especiales: Farah María
como la imagen de la seducción y la pintora Rocío García, cuyos
cuadros funcionan, al decir del director, como una síntesis
dramatúrgica del relato.
Al comentar estas presentaciones especiales de filmes que luego
accederán al circuito nacional de estrenos del ICAIC, Omar González
dijo que resultaba significativa la producción que se había logrado
en los últimos tiempos en medio de las tensiones financieras y la
escasez de recursos materiales: "Dentro de unos días viviremos la
efervescencia del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano, un
acontecimiento extraordinario que siempre tendrá nuestro compromiso,
y en el que concursan películas cubanas en las que el ICAIC, de un
modo u otro, ha tenido que ver".
"Sin embargo, el movimiento fílmico nacional va mucho más allá.
Si a estas realizaciones que ahora presentamos, sumamos las que
vienen, algunas de ellas en fase de terminación, y comparamos la
situación con la época en que apenas se lograba estrenar un
cortometraje en un año, podemos asegurar que el cine cubano pasa por
un momento de vitalidad", afirmó Omar. "En estos tiempos hay que
hablar de nuevas formas de producción y de cambios en la noción
histórica de nuestro cine. El ICAIC como institución tiene el deber
de arropar el cine cubano y defender los valores del arte y de la
cultura en general".