La casa británica de los récords Guinness anunció este sábado que
reconoce la prueba del tabaco más largo del mundo de 81,80 metros
realizada por el torcedor de habanos cubano José Castelar Cairo.
El periodista Amado de la Rosa Labrada, quien asume las tareas de
relaciones públicas de estos empeños, añadió que la ceremonia
oficial de este reconocimiento está prevista para el 24 de noviembre
próximo en la tienda La Triada, en la fortaleza La Cabaña, donde
trabaja el torcedor, reporta Prensa Latina.
Esta proeza la logró Cueto, como todos le llaman, en mayo pasado
durante la realización de la Feria Internacional de Turismo FitCuba
2011, celebrada en el complejo histórico cultural Morro-Cabaña, del
otro lado de la Bahía de La Habana, donde también está ubicada La
Triada.
Esta pieza es la más larga de su tipo del planeta, aseveró
Labrada y dijo que para la ceremonia está prevista la presencia de
funcionarios de la embajada británica en La Habana, quienes
entregarán el certificado correspondiente.
Este es el quinto reto del tabaquero cubano de 67 años de edad:
el primero resultó en 2001 con un tabaco de 11,04 metros de
longitud; seguido de 14,86 metros en 2003; 20,41 en 2005, y 45,38
metros en 2008, todos certificados por la casa londinense.
La Tríada es una casa de tabaco operada por la cadena cubana
Caracol, y se ubica a la entrada de la fortaleza colonial La Cabaña,
con atractivo para viajeros de todo el orbe.
Tales pruebas llevan el auspicio del Ministerio de Turismo (Mintur),
la propia Caracol, el semanario Opciones y la Embajada Británica en
La Habana.
Cueto torció el tabaco más largo que ahora se certifica a mano
con el empleo de hojas donadas por el veguero Héctor Luis Prieto, de
Pinar del Rio, la más occidental provincia cubana, destacada por la
calidad de su tabaco.
Este sobresaliente cosechero de la región de San Juan y Martínez,
en las vegas de Vueltabajo, resultó Premio Habano del Año en 2007,
por los resultados de sus producciones.
Cuba es considerada la patria del mejor tabaco del mundo, el tipo
Premium hecho a mano, por la triple condición de suelo, clima y
experiencia de los productores, de ahí el interés constante de los
viajeros desde los cinco continentes por conocer esta isla y su
industria tabacalera.