VIENA, 18 de noviembre.— Cuba se opuso este viernes a la resolución
aprobada por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA)
contra el programa nuclear pacífico de Irán, y denunció que se
pretende aislar a Teherán con el objetivo de legitimar una agresión
en su contra.
"Irán ha ejercido el derecho que le brinda el Tratado de No
Proliferación de desarrollar la energía con fines pacíficos, y desde
el mismo comienzo se ha enfrentado por motivos eminentemente
políticos, a la crítica, condena y sanciones", puntualizó la
delegación cubana, que se pronunció además contra el doble rasero de
los organismos internacionales. "Nadie ha hecho alusión al poderío
nuclear de Israel, que sí constituye una real amenaza para los
países de la región", continuó el embajador cubano Juan Carlos
Marsán.
Es particularmente preocupante, agregó, que esta resolución se
apruebe en momentos en que las principales potencias occidentales,
centradas en la OTAN, han mostrado una vez más su naturaleza
agresiva, que se puso de manifiesto en la agresión a Libia, y cuando
dichas potencias orquestan un movimiento internacional de cambio de
régimen dirigido a Siria.
Cuba recordó las mentiras que rodearon la agresión a Iraq en el
2003, en torno al denominado programa de exterminio en masa, y
apuntó que "quienes las propalaron son, precisamente, los mismos que
hoy se empeñan en propiciar un clima de desconfianza y agresión
contra Irán".
Los diferendos no se dirimen ni mediante la guerra, ni las
mentiras, ni las sanciones ni los dobles raseros, se solucionan
mediante el diálogo, instó el jefe de la delegación cubana.
La Mayor de las Antillas, miembro de la junta de Gobernadores del
OIEA, pidió la votación de la resolución y votó en contra junto a
Ecuador; no obstante el documento fue aprobado con 32 votos a favor.
(SE)