Tal logro es fruto de la labor investigativa e innovadora de sus
trabajadores, quienes han conseguido más de 100 resultados
científicos que han sido oficialmente registrados, explicó el
también miembro del Consejo de Estado, quien refirió que, junto al
fomento de nuevas variedades, también crean la tecnología para su
cultivo.
Destacó, entre las principales innovaciones, la obtención de
varios clones de plátano, del tipo vianda y fruta; boniato, yuca,
malanga y ñame, los cuales han sido extendidos a todo el país, a
través de la extensa red de biofábricas con que cuenta la nación.
La característica fundamental de esas viandas, al decir del
doctor Rodríguez, es su alto potencial productivo y capacidad para
resistir plagas y enfermedades, así como la posibilidad de algunas
de mitigar el impacto de los fuertes vientos por ser de bajo porte.
Entre los últimos logros del centro, según el eminente
científico, figura la introducción de dos nuevos clones de malanga,
que pueden ser cosechados a los siete meses de sembrados, lo cual
constituye una ventaja, pues se pueden rotar con el cultivo de
arroz, una posibilidad que no existía hasta ahora, y un nuevo tipo
de plátano vianda, el INIVIT PV 0630, superior a los otros
cosechados en Cuba, desarrollado a partir de una variedad traída de
las islas Zanzíbar el cual resultó mejorado genéticamente.
El principal reto de la agricultura cubana es generalizar esos
resultados científicos, a través de una eficiente labor
extensionista, de modo que cada uno de ellos llegue hasta el último
de los más de 400 000 productores individuales existentes hoy en
Cuba, además de las formas productivas estatales, sentenció el
director del INIVIT.