El destino de Siria lo decide su propio pueblo, declaró hoy el
primer ministro ruso, Vladimir Putin, quien se pronunció contra
cualquier solución de fuerza en el diferendo de ese país levantino.
Tras firmar acuerdos de cooperación en esta capital con su
similar francés, Francois Fillon, Putin afirmó que la Cancillería
rusa estudia el desarrollo de los acontecimientos en Siria, un país
cercano a nuestras fronteras, recordó.
Al referirse a las afirmaciones de Fillon de que París de ninguna
forma se disponía a participar en una operación contra Siria, el
jefe de Gobierno ruso indicó que agradecía esa posición, pero aclaró
que de ninguna forma se debe aplicar la fuerza para resolver ese
diferendo.
Llamamos a todos a la ecuanimidad y a la contención al tomar
decisiones respecto al estado mesoriental, aunque vamos a colaborar
con toda la comunidad internacional, afirmó Putin.
El ministro ruso del Exterior, Serguei Lavrov, apoyó ayer la
propuesta de enviar a Siria una misión de observadores de la Liga
Árabe, tal y como se afirmaba en uno de los puntos de un acuerdo
alcanzado entre Damasco y esa entidad regional, el pasado día 2,
informó PL.