Indignados londinenses tomaron este viernes un bloque de oficinas
del banco suizo UBS, mientras otros cientos mantienen una acampada a
los pies de la catedral de San Pablo en protesta contra la avaricia
bancaria, recortes presupuestarios y desempleo.
Una docena de inconformes ocuparon el complejo de oficinas vacías
de la emblemática entidad crediticia helvética en la barriada de
Hackney en el este de la capital británica, en una acción calificada
de embargo público en represalia a la codicia corporativa, reporta
Prensa Latina.
Los activistas forman parte del movimiento Occupy LSX (Ocupa la
Bolsa de Londres), inspirado en sus pares de Madrid y Wall Street,
contra las drásticas reducciones de los fondos públicos y la
voracidad del sistema financiero internacional, a quien
responsabilizan de la presente crisis monetaria mundial.
De acuerdo con un aviso publicado en su página web, el grupo
instalará en el edificio un llamado banco de ideas, que deberá abrir
sus puertas este sábado.
Tal iniciativa prevé la apertura de oficinas y salas de reuniones
en desuso de la abandonada sede del banco europeo para aquellos que
han perdido sus guarderías, centros comunitarios y clubes de
jóvenes, debido a los recortes salvajes del gasto del Gobierno,
indicó el movimiento a la prensa.
Cuando los bancos embargan las casas de las familias, las
propiedades vacías de las instituciones deben ser reposeídas por el
público, declaró uno de los portavoces de Occupy LSX, Jack Holburn,
en un comunicado.
Este activista lamentó que mientras que más de nueve mil familias
fueron expulsadas en los últimos tres meses de sus hogares por la
recesión causada por los bancos, UBS y otros gigantes financieros
tienen abandonadas enormes propiedades.
Esperamos que esta sea una primera ola de reposesiones públicas
de inmuebles pertenecientes a compañías que colapsaron la economía
mundial, acotó Holburn.
Mientras tanto, centenares de manifestantes prosiguen desde el
pasado 15 de octubre la acampada protesta en las inmediaciones de la
catedral de San Pablo, después de ignorar este jueves el plazo
límite fijado por las autoridades municipales de la City (centro
financiero de Londres) para desmantelar el campamento.
Aunque ahora mismo no se contempla ninguna acción policial, según
informaron fuentes oficiales, está previsto que el ayuntamiento de
ese distrito pida al Tribunal Superior una orden de desalojo que
eventualmente podría desembocar en una expulsión forzosa.