Siria comunicó a la Liga Árabe (LA) su beneplácito para recibir
una delegación de observadores, previsiblemente unos 500, tal como
solicitaron los cancilleres de la organización, confirmó este
viernes a Prensa Latina una fuente diplomática.
La notificación recibida el jueves en la noche señala que Damasco
acepta en principio el pedido del Consejo de Ministros de Relaciones
Exteriores, señaló un funcionario que requirió el anonimato, pues el
ente panárabe no lo ha informado oficialmente.
El gobierno del presidente sirio, Bashar Al-Assad, consintió el
proyecto del protocolo de la visita a su territorio de los
mecanismos de observación de la LA, y rubricará ese documento que
define la agenda y modalidades de la visita de los emisarios.
Según reconoció este viernes el secretario general de la LA,
Nabil El-Arabi, el canciller sirio, Walid Al-Muallem, le envió una
carta pidiendo cambios a la propuesta hecha el 16 de noviembre en
Rabat y que supone el envío de 500 observadores para ayudar a frenar
la violencia.
Esas enmiendas están actualmente siendo estudiadas, se limitó a
indicar El-Arabi, sin especificar el contenido de las mismas.
Los cancilleres árabes, encabezados por Catar, dieron el
miércoles en Rabat un plazo de tres días a Siria para que
respondiera y firmara la solicitud de enviar supervisores
regionales, además de cumplir el acuerdo que aceptó el 2 de
noviembre en El Cairo.
Damasco, sin embargo, autorizó la entrada de periodistas
extranjeros interesados en reportar con objetividad la situación en
su territorio, además de que liberó a detenidos durante las
protestas opositoras e impulsa reformas políticas y democráticas.
Igualmente, Al-Assad fomenta el diálogo nacional con distintas
fuerzas políticas, incluido un sector de la oposición que no se
subordinó a la exhortación de Estados Unidos y algunos vecinos de
Siria para que boicotearan las negociaciones.
Entretanto, en los alrededores de la sede de la Liga Árabe en El
Cairo grupos de sirios y egipcios opuestos a Al-Assad reclamaron
medidas para poner fin a la violencia, aprovechando una
multitudinaria manifestación en la cercana plaza Tahrir.
Junto a uno de los muros laterales de la Liga, improvisaron una
exposición con fotos de muertos y heridos como resultado de los
enfrentamientos en Siria, aunque adjudican esas víctimas a la
supuesta acción represiva del Gobierno.