China presentó este viernes un proyecto que comprende la
reparación de una sección del extremo oeste de la Gran Muralla,
incluido uno de los puntos más importantes de la Ruta de la Seda, el
Paso Jiayu.
Ese camino, inscrito en 1984 por la Unesco en la lista de
Patrimonios de la Humanidad, es el sitio de partida del tramo
edificado durante la dinastía Ming (1368-1644), reporta Prensa
Latina.
Con una inversión total de 317 millones de dólares, procedente en
su mayoría del gobierno central, el proyecto también prevé la
construcción de un parque temático.
El programa fue dado a conocer por la administración municipal,
de la ciudad de Jiayuguan, en la provincia noroccidental de Gansu,
donde se ubica la sección descrita.
Construido en 1372, el Paso Jiayu ya recibió una reparación y
mantenimiento a gran escala en 1984 y entre 1986 y 1989 se asignaron
fondos para restaurar además las secciones a ambos lados de la Gran
Muralla.
El levantamiento de esta fortaleza comenzó durante el reinado del
primer emperador de China, Qin Shishuang (259-210 a.n.e.), para
impedir la entrada de invasores extranjeros.
Nombrada Patrimonio de la Humanidad en 1987, el 7 de julio de
2007 se dio a conocer su elección como una de las ganadoras en la
lista de las Siete Maravillas del Mundo Moderno.
El tramo de la dinastía Ming se extiende desde la sección Hushan,
en la provincia nororiental de Liaoning, hasta el Paso Jiayu.