A 29 ascendió la cifra de cristianos heridos por un ataque
mientras marchaban para conmemorar los 40 días de una agresión
policial que dejó 27 muertos en la ciudad de El Cairo, confirmó este
viernes el Ministerio egipcio de Salud.
Un reporte oficial señaló que sólo una persona permanecía
internada en un hospital y el resto regresó a sus casas después de
recibir los primeros auxilios debido a las lesiones de diversa
consideración por contusiones con palos y desmayos.
Residentes en el distrito cairota de Shoubra dijeron a Prensa
Latina que escucharon disparos durante las reyertas, pero las
autoridades negaron que alguno de los lesionados sufriera heridas de
bala.
Asimismo, el Ministerio del Interior aseguró que investiga los
incidentes ocurridos anoche en el populoso barrio, donde cientos de
coptos organizaron una marcha para rendir homenaje a los fallecidos
en los enfrentamientos de Maspero, el pasado 9 de octubre.
Aunque se desconoce la identidad de los atacantes, la policía
baraja la posibilidad de que sean islamistas radicales,
presumiblemente de tendencia salafista, o vecinos de ese distrito
molestos por la demostración, cuyo recorrido bloqueó varias calles.
La agencia oficial MENA reprodujo el testimonio de Mina Sabet, de
la denominada Unión de la Juventud de Maspero (creada tras los
sucesos del 9 de octubre), quien aseguró haber visto personas con
una bandera de Arabia Saudita y gritando consignas a favor de un
Estado islámico.
Los coptos se concentraron en la plaza de Shoubra y se dirigieron
a la sede de la radio y la televisión estatal en la zona de Maspero,
donde el mes pasado el Ejército reprimió una protesta convocada por
la quema de una iglesia cristiana en la sureña provincia de Aswán.
Aquellos enfrentamientos, en los cuales participaron también
musulmanes extremistas contra la multitud copta, causaron 26 muertos
(días después se reportó otro fallecimiento) y más de 300 heridos
por disparos de bala, bastonazos y atropellos con vehículos
militares.
Sin embargo, anoche los atacantes impidieron que los cristianos
rezaran por los fallecidos y los agredieron con piedras y bombas de
fabricación casera (cócteles Molotov), al tiempo que las fuerzas de
seguridad usaron gases lacrimógenos para dispersar a los
manifestantes.
El Movimiento de Coptos Libres y el recién creado Movimiento
Sangre de los Mártires fueron los organizadores de la procesión
conmemorativa, que tenía previsto un servicio religioso a bordo de
un crucero en el río Nilo, pero que fue cancelado debido a los
incidentes violentos.