El movimiento Ocupar Wall Street (OWS) entra este viernes en
Estados Unidos en su tercer mes de denuncias contra el poder de los
megabancos, el alto desempleo y las inequidades generadas por el
sistema capitalista.
Nueva York y otras ciudades del país vivieron este jueves la
Jornada de Acción Global, anunciada en el sitio occupywallst.org,
con motivo de cumplirse el segundo mes del comienzo de las
demostraciones de OWS, reporta Prensa Latina.
Las protestas tuvieron réplicas en países europeos como Alemania,
Bélgica, España, Italia, Reino Unido y Polonia, fundamentalmente.
En Nueva York, miles de personas tomaron parte de las acciones
cívicas con un saldo de 177 detenciones y siete agentes heridos,
según explicaron en una comparecencia conjunta el alcalde de la
urbe, Michael Bloomberg, y el jefe de la Policía, Ray Nelly.
En Los Ángeles cientos de personas tomaron las calles y unas 20
fueron apresadas por agentes federales, al intentar desalojar un
campamento en el centro de esa ciudad.
Una brigada antimotines en San Francisco arrestó a por lo menos
100 ciudadanos que tomaron una sucursal del Banco de América, en
donde pretendían establecer la sede de sus protestas.
Por otra parte, el vocero oficial de la ONU, Martin Nesirky,
admitió que los participantes en las demostraciones tienen el
derecho universal de la protesta pacífica, pero aclaró que el
imperio de la ley también es un principio importante.
Desde el 17 de septiembre los partidarios del movimiento
desafiaron tormentas de nieve, gas pimienta, perros, macanas y
violentos desalojos policiales para estar presentes hoy de costa a
costa del país, en más de 70 ciudades.
Un sondeo de la Universidad de Siena mostró que el 57 por ciento
de los ciudadanos defiende el derecho a que los indignados
permanezcan en parques día y noche y que no se les reprima.