WASHINGTON, 16 noviembre.— El candidato a la nominación por el
Partido Republicano a las elecciones presidenciales de 2012, Rick
Perry, propuso una revisión completa de la burocracia estatal en
Estados Unidos, reportó el diario Boston Herald.
Como parte de un ambicioso plan de gobierno, el también
gobernador de Texas prometió rebajar los sueldos del presidente, de
los miembros del Congreso y congelar todas las regulaciones
federales pendientes si se convierte en el mandatario número 45 de
la nación, destacó la fuente.
Prometió, asimismo, realizar una auditoría y recortar los gastos
excesivos en el Departamento de Defensa, así como reducir el
personal del Legislativo y derogar los nombramientos de por vida de
los jueces federales, indicó la publicación.
Es tiempo de echar abajo los monumentos del fracaso burocrático,
expresó Perry en un discurso en una fábrica en Bettendorf, en el
este de Iowa.
Reiteró su compromiso con el desmantelamiento de organismos
federales innecesarios como los departamentos de Comercio, Educación
y Energía, agregó la fuente.
Hace una semana, el debate televisivo republicano patrocinado por
la cadena NBC, resultó desastroso para el gobernador de Texas,
descrito por analistas como una de las peores meteduras de pata en
la historia de este tipo de encuentros.
Durante la transmisión, Perry fue incapaz de recordar el
Departamento de Energía como una de las tres agencias que propone
eliminar de asumir el control de la Casa Blanca.
El candidato recorre el estado del centro oeste del país, a fin
de apuntalar su base política de cara a la primera asamblea de
votantes, la cual se celebrará allí el 3 de enero.
Para Perry, resulta vital demostrar sus potencialidades para
recuperar terreno en la contienda, estimó el diario.
Una reciente encuesta de la cadena televisiva CNN confirma al
exgobernador de Massachussets, Mitt Romney, como favorito entre los
aspirantes a la candidatura por el partido rojo para los comicios de
2012, con un 39 por ciento de apoyo.
Perry marcha en la quinta posición con un 28 por ciento de
partidarios, a la saga del expresidente de la Cámara de
Representantes Newt Gingrich, del representante de Texas, Ron Paul,
y del empresario Herman Cain, en ese orden.