Partidos
políticos egipcios comprometieron hoy su participación en una
denominada "marcha del millón", prevista para el viernes en la plaza
Tahrir para exigir a los militares acelerar, sin condicionamientos,
la transferencia del poder a civiles.
La agrupación islamista Al-Jamaa al-Islamiya y el Partido Mañana
anunciaron las más recientes adhesiones a la convocatoria hecha hace
días por la Coalición de la Juventud Revolucionaria para que la
ciudadanía concurra al llamado "Viernes de la entrega del poder".
Mohamed Hassan, secretario general de Al-Jamaa Al-Islamiya, cuyo
brazo político es el Partido Construcción y Desarrollo, rechazó un
reciente borrador de principios supra-constitucionales que el
Gobierno y la Junta Militar intentan imponer en la futura Carta
Magna.
Además del polémico texto, los manifestantes protestarán por el
fallo de la Corte Suprema Administrativa que autorizó a exmiembros
del disuelto Partido Nacional Democrático de Hosni Mubarak
participar en las elecciones para la Asamblea del Pueblo (cámara
baja parlamentaria).
El clima de tensión política previo a los comicios del próximo 28
de noviembre se multiplicó por el creciente número de movimientos
cívicos y partidos que decidió manifestarse para reclamar al Consejo
Supremo de las Fuerzas Armadas (CSFA) plazos claros en la entrega
del poder.
La agrupación islamista Hermandad Musulmana (HM) afirmó el
miércoles que tomaría parte en la concentración de mañana en el
centro de esta capital y en ciudades del interior para "proteger la
democracia" y objetar un documento que a su juicio pretende imponer
una "dictadura".
Para la HM, el borrador propuesto por el viceprimer ministro Alí
Al-Selmi, de ahí que se le conozca como Comunicado Al-Selmi, "causó
una peligrosa crisis en la sociedad política egipcia porque incluye
cláusulas que quitan soberanía al pueblo y consagran una dictadura".
Al respecto, sus líderes opinaron que el polémico texto "supone
un retroceso en los principios y objetivos de la Revolución del 25
de Enero (que derrocó a Mubarak), lo cual obligó a la mayoría de las
fuerzas políticas a rechazar esas injustas cláusulas".
Fuentes castrenses señalaron que el CSFA y el gabinete del primer
ministro Essam Sharaf podrían aplazar para después de la votación
del día 28 el debate de un punto del Comunicado Al-Selmi que busca
conceder estatus especial a las fuerzas armadas en la nueva
Constitución.
La controversia radica en que el viceprimer ministro abogó por
poderes adicionales al Ejército y eximirlo de control
presupuestario, pero el tema se engavetará hasta que la futura
Asamblea del Pueblo elija la Constituyente que redactará la Carta
Magna, informó PL.