El
movimiento Hizbulah acusó hoy al secretario general de la ONU, Ban
Ki-moon, de "total parcialidad" con las potencias occidentales y de
caer bajo la "influencia directa" de Estados Unidos al abordar la
realidad del Líbano.
"Una vez más, (Ban) confirma su total parcialidad hacia las
administraciones occidentales que lo nombraron en el cargo, en lugar
de trabajar por establecer la paz y la seguridad por la que la
organización internacional fue originalmente fundada", indicó una
nota.
El comunicado de la agrupación chiita Hizbulah (Partido de Dios)
objetó las declaraciones del titular de la ONU relativas a supuestos
incumplimientos por parte de Hizbulah de la resolución 1701 del
Consejo de Seguridad, adoptada tras la guerra con Israel en el
verano de 2006.
Asimismo, lamentó que en sus comentarios sobre la situación en el
Líbano, Ban "reitera las posturas occidentales, las cuales emanan
del absoluto odio hacia la resistencia, y desinterés por los
sentimientos del pueblo libanés".
Para el Partido de Dios, que encabeza la coalición gobernante en
este país, los comentarios de Ban "están llenos de falacias y
revelan gran contrariedad y tensión frente a la opción libanesa de
fortalecer su posición ante la ocupación sionista y sus continuas
violaciones".
El reporte, puntualizó la reacción de la agrupación chiita, se
contradice con los datos tangibles más simples sobre la estabilidad
en regiones del sur del Líbano, un hecho real que muchos
funcionarios internacionales han podido constatar.
Mencionó como uno de los primeros en verificar la tranquilidad en
la zona al ex jefe de las Fuerzas de la ONU para el Líbano (FINUL),
el español Alberto Asarta, quien en reiteradas ocasiones afirmaba
que "si deseas paz, ve al sur", por la seguridad y estabilidad
imperantes allí.
Hizbulah subrayó su condena a la postura de Ban Ki-moon y
consideró que "la sumisión de la ONU a las potencias occidentales,
en particular a Estados Unidos, constituye un gran peligro que
amenaza la paz y seguridad internacional".
Además, valoró que tal actitud "inspira a esos poderes
hegemónicos a ir más lejos en las violaciones de los derechos de los
pueblos y las naciones que no se someten a la voluntad de Occidente
en el mundo, especialmente en nuestra región" de Medio Oriente,
informó PL.