Los activistas condenaron el reciente informe del Organismo
Internacional de Energía Atómica (OIEA), emitido el pasado 8 de
noviembre en Viena (capital de Austria), que acusa a Irán de que su
programa nuclear encubre presuntos fines militares.
Con la marcha enviaron un mensaje a las potencias occidentales de
que no permitirán una agresión hacia su soberanía territorial, y a
su derecho como pueblo de impulsar el desarrollo de su tecnología.
Irán ha reiterado su rechazo a suspender su programa de
enriquecimiento de uranio con fines pacíficos y medicinales, como lo
han exigido las potencias occidentales, y ha reafirmado su derecho a
tener un programa nuclear.
Estados Unidos tiene el mayor arsenal de armas nucleares del
mundo y ha sido el único país en lanzar una bomba atómica a la
población civil, sin embargo, acusa al país persa de ocultar bajo su
programa civil otro de naturaleza clandestina y de ambiciones
bélicas. (Telesur)