La peregrinación se inició desde el Museo de la Ciudad, antiguo
Palacio de los Capitanes Generales, hasta el monumento neoclásico
que dialoga con la emblemática ceiba, sitio donde se asentó
definitivamente la urbe luego de la realización de la primera Misa y
Cabildo.
Desde allí el Historiador de la Ciudad, doctor Eusebio Leal
Spengler, evocó la fecha fundacional de la ciudad el 16 de noviembre
de 1519 y reconoció que los acontecimientos acumulados en el tiempo
fueron fruto de la obra de incontables generaciones, desde el
incendio de la Villa por los corsarios y piratas franceses, hasta el
triunfo de la Revolución el Primero de enero de 1959.
Resaltó que como Historiador de la Ciudad, le alegró estar otra
vez en el monumento que recuerda la fidelidad y grandeza de La
Habana, y su esplendor, ese que el tiempo no podrá dañar. Asimismo,
reconoció el trabajo de sus colaboradores que a lo largo de casi
medio siglo lo acompañan en la tarea de reconstruir y restaurar.
"La Habana conservará su fe en el futuro y es por ello que hoy
andamos hacia la ceiba pidiendo para la ciudad, próxima a sus 500
años, todas las bendiciones", sentenció.