Tras dos jornadas de huelga, el sindicato Médicos de
Cataluña (MC) exigió hoy al gobierno de esa comunidad autónoma
española que rectifique su política errática de recortes en la salud
pública, informa Prensa Latina.
Para MC -sindicato mayoritario en la sanidad
catalana-, el 73 por ciento de los facultativos se adhirió al
segundo día de paro contra las sucesivas podas en las prestaciones
sanitarias, puestas en marcha por las autoridades autonómicas
durante el último año.
Un total de 16 mil 500 galenos estaban llamados a
secundar la medida de fuerza en los 65 hospitales y 427 centros de
atención primaria de Cataluña, considerada la segunda región en
importancia de España después de la Comunidad de Madrid.
Según el gremio, el seguimiento de la huelga fue de
67 por ciento en los centros de atención primaria y de 78 por ciento
en los nosocomios, principalmente los de Barcelona.
El colectivo señaló que el alto acatamiento de la
huelga (concluirá a primera hora del jueves) debería ser la
verdadera jornada de reflexión para que la Generalitat (Gobierno
catalán) enderece su estrategia errática, que, denunció, tanto daño
hace a la calidad asistencial.
Criticó lo que calificó de ceguera y sordera del
ejecutivo presidido por Artur Mas, de Convergencia y Unión (derecha
nacionalista catalana), ante los miles de médicos que no se han
arrugado y han hecho frente a los recortes indiscriminados.
MC valoró la adhesión a la protesta como una
respuesta contundente al tijeretazo decretado por la Generalitat,
con el argumento de reducir el déficit público y ahorrar unos mil
millones de euros (un 10 por ciento del presupuesto de salud).
La poda presupuestaria, que provocó el rechazo de
amplios sectores de la sociedad catalana, comenzó con el cierre de
una planta y varios quirófanos en el hospital de Sant Pau de
Barcelona y en otras clínicas de la ciudad Condal.
En agosto pasado, la administración regional ordenó,
además, la clausura de 40 centros de asistencia primaria en toda
Cataluña, casi el 11 por ciento del total, y la mitad de las
unidades de cuidados intensivos de los hospitales Vall d'Hebron y
Bellvitge.
El efecto más visible del desmoche ha sido el cierre
de unas mil 500 camas y el aumento del número de pacientes que están
en lista de espera para ser intervenidos: en apenas seis meses, de
enero a junio, se incrementó en 13 mil 297 personas.
Médicos de Cataluña denunció que las autoridades
preparan un recorte del 4,8 por ciento del presupuesto de sanidad de
2012, el cual se sumaría al 10 por ciento establecido en el actual
ejercicio.