El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, destacó que el proyecto
de Ley de Comunicación que discute este miércoles el Parlamento
responde a un mandato constitucional que lleva dos años de
incumplimiento y reiterado por el plebiscito del 7 de mayo.
La Asamblea Nacional se encuentra enfrascada en el polémico
segundo debate del proyecto de Ley Orgánica de Comunicación, y según
Correa lo que molesta es el descarado desacato al mandato popular y
a la Constitución de la República, reporta Prensa Latina.
Los que quieren poner como prototipos de demócratas, modernos
liberales, con el mayor descaro dicen que hay que archivar la
iniciativa, eso es romper la Constitución, que tienen obligación de
cumplirla, así como el mandato popular, agregó.
Indicó Correa que si hubiera sido una Ley de rendición de cuentas
del Presidente la que no se hubiera aprobado después de dos años de
haberlo exigido el pueblo ecuatoriano, las portadas de los diarios
todos los días publicarían grandes titulares llamándolo dictador.
El debate inició hoy con la intervención de representantes de
diversos espacios de la comunicación, entre ellos Orlando Pérez,
subdirector del diario El Telégrafo, quien recalcó apoya la
regulación sin censura previa, pero con responsabilidad ulterior.
Tres principios básicos rigen a todo medio público y queremos que
estén en la Ley de Comunicación: que efectivamente aborde lo
público, sean financiados y controlados por la sociedad, sin que
existan monopolios, subrayó.
Pérez recalcó que el servicio público de la comunicación es para
servir a la comunidad, y dijo es necesaria la vigencia de medios
públicos con independencia y autonomía editorial, de gestión y apoyo
para la sustentabilidad económica.
Un error de redacción quitó ayer a la oposición legislativa la
oportunidad de debatir la reforma tributaria antes que la ley de
Comunicación, en el pleno de la Asamblea Nacional.
La oposición, junto con los votos de algunos aliados del gobierno
logró formar mayoría, en dos sufragios consecutivos, para incluir en
el orden del día dos temas ajenos a la agenda, y dejar pendiente la
Ley de Comunicación.
Sin embargo, dicha petición decía que esos temas se incluyeran
luego del segundo punto de la agenda, que era el debate de la citada
propuesta, lo cual fue alegado por el presidente del Legislativo,
Fernando Cordero, para continuar con el análisis planteado.