La secretaria norteamericana de Estado, Hillary Clinton,
consolidó este miércoles en Filipinas el interés de su país por
incrementar la presencia de tropas, en medio de protestas populares
contra las ideas de posicionamiento militar estadounidense.
Durante un diálogo oficial entre Clinton, el presidente filipino,
Benigno Aquino, y los ministros de Defensa, Voltaire Gazmin, y de
Asuntos Exteriores, Albert del Rosario, las partes rubricaron un
acuerdo que permite la presencia de efectivos, reporta Prensa
Latina.
En las calles de Manila, decenas de activistas protestaron contra
los intereses de Washington y exigieron la derogación de un tratado
de defensa, que incluye el permiso de estacionamiento temporal de
tropas y barcos norteamericanos en Filipinas.
Pero la alianza multilateral quedó firmada a bordo del destructor
portamisiles USS Fitzgerald, con el fin de incidir en las disputas
territoriales como la de las islas Spratly, reclamadas por
Filipinas, Brunei, China, Malasia, Taiwan y Vietnam.
Las islas Spratly comprenden un grupo de islotes desiertos en el
Mar de China Meridional que nadie quería hasta el descubrimiento,
hace unas tres décadas, de riquezas energéticas escondidas en sus
fondos marinos.
Desde que se reveló la existencia de gas y petróleo, los países
reclamantes de partes o de la totalidad del archipiélago aumentaron
su presencia en el área con barcos e instalaciones permanentes, con
lo cual surgieron las pugnas territoriales.
Clinton viajará a Tailandia y mañana se reunirá en la isla
indonesia de Bali con el presidente estadounidense, Barack Obama,
quien permanece en Canberra para sellar un acuerdo que permite
ampliar la cifra de militares norteamericanos permanentes en
Australia.
Esos viajes preceden la asistencia de Clinton y Obama a una
Cumbre de la Asociación de Estados del Sureste Asiático, que tendrá
lugar mañana en Bali.