Al menos siete islamistas radicales vinculados a Al-Qaeda
murieron este miércoles a causa de un ataque de unidades de lucha
antiterrorista en el sur de Yemen, donde también se reportó la
captura de varios líderes extremistas.
Un portavoz de las fuerzas especiales de seguridad informó que un
iraní, un pakistaní, dos somalíes y tres yemenitas perecieron en un
bombardeo contra dos edificios gubernamentales de importancia
estratégica en Zinjíbar, capital de la provincia sureña de Abyan,
reporta Prensa Latina.
Los inmuebles habían sido tomados por irregulares el martes en la
noche, justo cuando se acentuó el más reciente brote de violencia,
que prosiguió hoy con intercambios de disparos de artillería pesada,
fusiles de asalto y granadas, apuntaron las fuentes.
El gobierno de Alí Abdulah Saleh, que enfrenta desde el 27 de
enero una ola de protestas populares para forzar la renuncia del
presidente, intensificó en las últimas semanas su ofensiva en el sur
del país, pese a críticas opositoras de que manipula el fenómeno del
terrorismo.
Adversarios de Saleh alegan que el mandatario utiliza a los
grupos islamistas armados como moneda de negociación con Estados
Unidos para perpetuarse en el poder bajo el pretexto de que una
dimisión apresurada haría resurgir las acciones de Al-Qaeda en la
Península Arábiga (AQPA).
Las milicias ligadas a AQPA se apoderaron desde mayo de este año
de Zinjíbar y Jaar, dos localidades importantes de Abyan, y han
afianzado su presencia en otras zonas del sur, pese a los
sistemáticos bombardeos de la aviación y las tropas terrestres
gubernamentales.
De acuerdo con el sitio digital de noticias Yemenat, fuerzas de
seguridad arrestaron este miércoles a un número impreciso de
supuestos líderes de AQPA durante redadas en dos hoteles de la
ciudad portuaria de Adén tras recibir información sobre huéspedes
sospechosos.
Un empleado de una de las instalaciones turísticas también fue
arrestado por no haber solicitado identificación a los huéspedes que
procedían de la vecina Abyan con la supuesta misión de llevar a cabo
ataques contra objetivos militares, apuntó la misma fuente.
Además de las protestas callejeras en Sanaa, Taiz y otros
lugares, y de luchar contra la rama regional de Al-Qaeda, que se
estima tiene en Yemen unos 12 mil hombres, el Ejército regular
combate a militares desertores y milicias tribales que apoyan a los
activistas opositores.
Igualmente, se enfrenta desde hace años al denominado Movimiento
del Sur, que aboga por la secesión respecto al norte del país, y a
milicias chiitas de la secta Houthis en el noroeste.