La nave china no tripulada Shenzhou-VIII se separó exitosamente
weste miércoles del módulo espacial Tiangong-1, paso previo a su
regreso a la Tierra, programado para mañana, informó el Centro de
Control Aeroespacial de la ciudad de Beijing.
Esa maniobra se cumplió a las 18:30 hora local, precisó la
fuente.
Ambos vehículos realizaron un acoplamiento el pasado día 3,
proceso que se repitió el 14 último. Esas operaciones demuestran el
alto nivel tecnológico alcanzado por esta nación en esa materia,
según reconocen expertos, reporta Prensa Latina.
Tiangong-1 (Palacio celestial) y Shenzhou-VIII fueron lanzados el
29 de septiembre y 1 de noviembre, respectivamente.
Los procesos de encuentro y acoplamiento resultan fundamentales
para la construcción de una estación espacial tripulada permanente,
objetivo que China espera alcanzar alrededor de 2020.