Los estudiantes colombianos reiteraron este martes que levantarán
el paro nacional una vez sea retirado del Congreso una polémica
reforma a la Educación Superior y se cumplan otras dos exigencias.
Así lo expresó en declaraciones a la prensa el vocero de la Mesa
Amplia Nacional Estudiantil, Sergio Fernández, quien puntualizó que
el retiro efectivo de dicha iniciativa aún no se ha dado, reporta
Prensa Latina.
Fernández puntualizó que cuando se aparte formalmente del
legislativo la controvertida reforma gubernamental, de marcada
tendencia privatizadora, la MANE comenzará a discutir la metodología
para las mesas de negociación.
En estos momentos hay un compromiso claro frente al tema de cara
al país y los estudiantes lo vamos a cumplir, subrayó.
Fernández señaló, por otra parte, que se le acabó el cuentico al
gobierno en torno a que las marchas estudiantiles están infiltradas
y pidió al presidente, Juan Manuel Santos, un compromiso claro
frente a ese asunto.
De esa manera los estudiantes colombianos mantienen el paro
nacional hasta tanto el Gobierno retire efectivamente la citada
iniciativa y haya un compromiso real para que esta se adelante de
manera concertada.
A su vez, también exigen que el Ejecutivo brinde las garantías
políticas y civiles necesarias para el derecho a la protesta, la
movilización y la organización de los estudiantes.
Los universitarios respondieron así a la solicitud del presidente
Santos para que levantaran el paro, el cual se extiende ya por más
de un mes.
También hicieron un llamado al conjunto de la sociedad a rodear y
desarrollar las conclusiones de la MANE.
Reiteraron que continuarán en estado permanente de movilización,
de construcción de propuesta y organizativa.
En ese sentido invitaron a la sociedad a participar el venidero
24 de noviembre en una jornada continental de movilización en
defensa de la educación como un derecho, la cual se constituye en
plataforma de preparación del paro cívico nacional.
El programa mínimo de los estudiantes gira en torno a seis ejes,
como financiación, democracia y autonomía, bienestar, calidad
académica, libertades y relación universidad-sociedad.
Esta hoja de ruta contempla propuestas concretas, como más
recursos para las universidades y sin condicionamientos; inspección,
vigilancia y control sobre los montos de las matrículas.
También incluye que se destine parte de las utilidades de las
empresas de servicios públicos para financiar las universidades;
créditos educativos sin capitalización de intereses; bienestar
ofrecido a través de universidades y no por concesiones.
Las protestas estudiantiles se desataron luego que el Ejecutivo
presentara al Congreso, el pasado 3 de octubre, un proyecto de
reforma a la educación superior de marcado carácter privatizador.