Siete temblores de tierra sacudieron las islas caribeñas desde el
pasado sábado y este lunes ocurrió otro en Haití, lo que levantó
preocupación entre los expertos por una posible reactivación sísmica
del área.
Desde hace días observamos una actividad poco usual, al parecer,
asociada a la zona de subducción de la placa tectónica del Caribe,
declaró a Prensa Latina, vía electrónica, el sismólogo santaluceño
Bruce Kleever.
Siete movimientos telúricos se sintieron en los territorios
británicos del Caribe Oriental el pasado fin de semana, informó hoy
el Departamento de Manejo de Desastres de las Islas Vírgenes.
Los sismos tuvieron magnitudes de entre 3,5 y 4,6 grados en la
escala de Richter y fueron perceptibles también en Puerto Rico.
Actualmente estamos muy atentos a lo que sucede en esa zona, indicó
Kleever.
En Haití, dos días después de cumplirse el año y los 10 meses de
uno los mayores terremotos en la historia de este país, un nuevo
temblor de 4,3 grados sacudió la región sur, aunque hasta el momento
no existen reportes de víctimas.
De acuerdo con el especialista consultado, ese temblor podría
indicar una zona de actividad también en la región norte de la placa
caribeña, pero faltan elementos para dar un pronóstico certero al
respecto, según afirmó.
Desde hace años, los especialistas temen por la posibilidad de
terremotos de gran magnitud y sus consiguientes tsunamis en el
Caribe, por la existencia en el área de importantes focos de peligro
de movimiento tectónico.
Uno de los principales está ubicado en las cercanías de la isla
de Dominica, considerado el punto con mayor número de volcanes
potencialmente activos del mundo.
No obstante Kleever asegura, que no se debe crear pánico entre la
población. Basta con permanecer vigilantes y tomar medidas de
seguridad ante cualquier movimiento de tierra, sostuvo.
Ante eventos de ese tipo se recomienda salir a espacios abiertos
y seguros, preferiblemente en zonas elevadas y lejanas de
edificaciones.
La región caribeña adolece actualmente de un sistema de alerta
temprana para detección de tsunamis y la culminación de alguno de
estos dispositivos no está previsto para antes de 2014.
La vigilancia del área se realiza desde el Centro de Alerta de
Tsunamis en el Pacífico, localizado en Hawai.
En el Caribe ocurrieron al menos 88 maremotos en los últimos 500
años, el mayor de ellos, en 1946, causó la muerte a cerca de mil 600
personas.