Egipto, que votó a favor de suspender a Siria de la Liga Árabe
(LA), descartó categóricamente este lunes cualquier intervención
extranjera en aquel país, mientras Irak, único que se abstuvo,
valoró inaceptable la marginación de Damasco.
Una nota de prensa del ministro egipcio de Relaciones Exteriores,
Mohamed Amr, aseguró que las autoridades de El Cairo no aceptarán
ningún tipo de intervención foránea en Siria, y puntualizó que su
postura permanece invariable, reporta Prensa Latina.
La unidad de Siria es una prioridad absoluta; debemos mantenerla
intacta bajo cualquier circunstancias ( ) nuestra posición sigue sin
cambiar: deseamos un inmediato cese de la violencia y la protección
para los civiles, dijo Amr en declaraciones reproducidas hoy aquí.
El titular egipcio también estimó que el diálogo entre todas las
partes es necesario para salir de la crisis, pero suscribió la
visión de naciones árabes del Golfo Pérsico y de potencias
occidentales al señalar que Damasco rechazó y o incumplió una
iniciativa de la LA.
Los cancilleres árabes acordaron el sábado en Damasco sin el
tradicional consenso- suspender la membresía de Siria de la
organización panárabe a partir del 16 de noviembre, de persistir la
actual situación, y urgieron a los Estados a retirar sus embajadores
de Damasco.
Analistas destacaron que Egipto y la LA en pleno, han sido
incapaces de pronunciarse de modo diáfano contra la campaña
mediática occidental, encabezada por Estados Unidos, y la
interferencia de Washington pidiendo a la oposición siria no acatar
la amnistía ni el diálogo.
Por el contrario, el gobierno del presidente Bashar Al-Assad
aceptó los términos de un plan presentado en El Cairo el 2 de
noviembre, y comenzó a implementarlo con la concesión de indultos a
detenidos durante las protestas opositoras y acceso a periodistas
extranjeros.
Al-Assad también emprendió un programa de reformas y promovió un
diálogo nacional con todas las fuerzas políticas, aunque mantuvo la
posición de firmeza frente a la acción violenta de los que define
como grupos terroristas armados en varias zonas de su país.
Mientras la Liga Árabe declaró el domingo que reconsiderará la
inminente suspensión siria si constata un cambio del panorama en
aquel territorio, Irak argumentó su abstención en la votación
indicando que la medida es inaceptable, según el canal satelital Al-Iraqiya.
Si bien llamó a su vecino a abrir el diálogo con la oposición, el
portavoz del gobierno de Bagdad, Alí Al-Dabbagh, puntualizó que la
suspensión de Siria en la Liga Árabe se produjo de una forma
inaceptable. Antes se aplicó sólo a Libia.
La estabilidad y seguridad de Siria son importantes para Irak,
apuntó Al-Dabbagh, al añadir que deseamos libertad completa para los
sirios, pero no de esta manera forzada que mueve el tema sirio hacia
la internacionalización. El asunto es muy peligroso, alertó.