Unos mil 500 soldados estadounidenses salieron este lunes de la
ciudad sureña de Nassiriyah, un día después de que compañeros suyos
fueron atacados con morteros en la norteña Kirkuk, mientras persiste
la violencia en Irak.
De acuerdo con un comunicado del mando militar de Estados Unidos
difundido por la agencia Aswat Al-Iraq, junto con los efectivos
fueron evacuados de Nassiriyah más de dos mil 500 materiales de
guerra como parte del acuerdo para la retirada de las tropas el 31
de diciembre, reporta Prensa Latina.
Gran parte de los hombres y equipos norteamericanos que están
saliendo de Irak se dirigen a Kuwait con la aparente intención de
embarcarlos de vuelta al país norteño, aunque medios regionales
especulan sobre una posible reubicación de militares en el emirato.
El repliegue de Nassiriyah de la Tercera Brigada de la Primera
División de Caballeros ocurrió sin decidir una fecha para la entrega
de su base a las fuerzas iraquíes, aunque cumple el llamado Acuerdo
de Seguridad firmado por Washington y Bagdad en 2008.
Un portavoz castrense norteamericano en la localidad señaló que
el traspaso de la base aérea Imán Alí se está realizando mediante
coordinación con el gobierno iraquí y sus fuerzas de seguridad, que
adoptarán la decisión final sobre el futuro de la instalación.
La base, en la que han estado desplegados más de cuatro mil
soldados estadounidenses, fue clave para combatir a la resistencia
en las provincias meridionales de Basora, Muthanna, Missan y Thi-Qar,
y es también cuartel general del 70 escuadrón aéreo de Irak.
Ante el inminente repliegue total de los militares foráneos, la
empresa estadounidense encargada de contratar personal para asistir
a las tropas despidió el fin de semana a más de cuatro mil
trabajadores e intérpretes iraquíes de la referida unidad de
Nassiriyah.
Entretanto, dos helicópteros norteamericanos resultaron dañados
el domingo a causa de cuatro obuses de morteros disparados por
desconocidos contra una base militar en la ciudad petrolera de
Kirkuk, apenas semanas después de sufrir otro ataque con proyectiles
similares.
Las acciones de quienes se oponen a la ocupación militar de Irak
cobraron intensidad, en medio de otros hechos de violencia que en
las últimas horas provocaron al menos cuatro muertos y una veintena
de heridos, sobre todo por atentados con bombas en Bagdad.
Por otro lado, parlamentarios del bloque Al-Iraqiya Blanca
instaron al gobierno iraquí a solicitar un informe pormenorizado
cuando contrate personal extranjero militar y de seguridad, incluido
el gigantesco equipo que protege la embajada de Estados Unidos en
Bagdad.