El ministro ruso del Exterior, Serguei Lavrov, denunció este
lunes una campaña fabricada para empeorar la situación en torno al
programa nuclear iraní y justificar nuevas sanciones unilaterales
contra la nación persa.
Amenazar con castigos o sanciones y mucho menos con golpes
aéreos, para nada acercan una solución al referido problema, declaró
Lavrov en conferencia de prensa en la comarca rusa de Javarobsk,
tras participar en la cumbre del Foro de Cooperación Económica
Asia-Pacífico, reporta Prensa Latina.
La situación en torno a Irán se desarrolla como si alguien
hubiese concebido un guión predeterminado para azuzar una
confrontación, algo que se asemeja a un plan para realizar un cambio
de régimen, opinó.
El camino de las sanciones respecto a Teherán llegó a su fin,
pues el Consejo de Seguridad (CS) de la ONU hizo todo lo posible
respecto al programa nuclear iraní, consideró el diplomático ruso.
Todas las sanciones fuera del referido esquema poseen carácter
unilateral, como las aplicadas por Europa, Japón, Gran Bretaña y
Estados Unidos, señaló.
En el caso de las norteamericanas, algunas de las medidas son de
carácter extraterritorial, pues castigan a terceros países, incluso
a aquellos cumplidores de las resoluciones pertinentes del CS, pero
que se niegan a sumarse a las de la Casa Blanca, subrayó Lavrov.
Por otro lado, el informe del Organismo Internacional de Energía
Atómica (OIEA) no contiene nada nuevo, destacó el titular ruso.
Sólo aparecen documentos que llaman supuestos programas de
investigaciones militares vinculados a la energía nuclear, sobre los
cuales Irán no ha dado todas las explicaciones necesarias, aclaró.
Pero tales documentos aparecieron entre los datos del OIEA en los
últimos ocho años y de pronto resulta que ese material es calificado
en el nuevo informe como pruebas para demostrar pasos dados por
Teherán en materia del arma nuclear, comentó el ministro ruso.
El gobierno iraní exige tener acceso a los originales de las
supuestas pruebas de sus intentos por acceder al armamento atómico,
pues hasta ahora sólo recibió impresiones desde una computadora. Esa
petición la vemos como un elemento de seriedad, apuntó.
La campaña que se fabrica en torno al recién conocido informe del
citado organismo internacional parece estar dirigida a caldear los
ánimos en la opinión pública y preparar el terreno para aplicar
nuevas sanciones unilaterales contra el estado persa, consideró.
Todo ello ocurre después que las autoridades iraníes habían dado
su consentimiento para regresar al diálogo y permitido la visita del
subdirector del OIEA a una instalación nuclear para observar el
proceso de trabajo de un reactor con la llamada agua pesada,
recordó.