Cuando se desempeñó como Comisario para la Competencia de la
Unión Europea, entre 1999 y 2004, fue cuando se ganó el apodo de "Super
Mario" por su capacidad de enfrentar a los bancos y de batallar
contra los monopolios al haber impedido el matrimonio en 2001 entre
colosos como General Electric y Honeywell o Schneider y Legrand.
También desafío en el 2004 al multimillonario Bill Gates al imponer
a Microsoft una multa de 497 millones de euros y que obligó al grupo
a facilitar la compatibilidad de sus productos. La sentencia marcó
un hito en el mundo de la tecnología.
Entretanto, miles de italianos salieron a las calles para
festejar la renuncia de Berlusconi, cuyos últimos años en el poder
estuvieron marcados por escándalos y una mala gestión de la crisis
económica.
Berlusconi presentó su renuncia ante el presidente de la
República, Giorgio Napolitano, después que el Parlamento aprobara un
polémico plan de ajuste exigido por el Fondo Monetario Internacional
y la Unión Europea para "evitar" la quiebra económica.
Diversos rotativos destacan que si no entrega su acta de
diputado, Berlusconi seguirá teniendo inmunidad parlamentaria, pero
sin el poder y los compromisos de su cargo, que aducía para no
acudir a los juicios, su cita con el Tribunal de Milán podría ser
ineludible.
El hoy exjefe del Ejecutivo se enfrenta a acusaciones de
prostitución de menores, abuso de poder, corrupción, apropiación
indebida, fraude fiscal y evasión de capitales.