El historiador se hace investigando

Raquel Marrero Yanes

Anécdotas y revelaciones de la destacada historiadora e investigadora Gloria García Rodríguez ambientaron por estos días el Taller Francisco Pérez Guzmán in memoriam: historiografía cubana viva, que organiza la Casa de Altos Estudios Don Fernando Ortiz en colaboración con la Academia de la Historia y el Colegio San Gerónimo de La Habana, el cual da continuidad a un nuevo ciclo: Las historiadoras cubanas y los estudios de familia.

Foto: Anabel Díaz MenaLa amplia trayectoria intelectual y académica de Gloria la coloca como una destacada investigadora.

En esta ocasión la invitada es licenciada en Historia, graduada en la Universidad de La Habana, académica titular, y Doctora en Ciencias Históricas. Se desempeñó como investigadora en el Instituto de Historia de la Academia de Ciencias de Cuba y en el Instituto de Historia de Cuba.

La vimos ágil y con capacidad para continuar en la búsqueda del pensamiento renovador. Así lo evidencia su amplia trayectoria intelectual y académica, relatada por las colegas y amigas, doctoras Bertha Álvarez y Mildred de la Torre, quienes al echar una ojeada a la incansable labor protagonizada por esta prestigiosa mujer, mencionaron el libro La esclavitud desde la esclavitud... acercamiento a diversas modalidades de la rebeldía esclava donde la familia desempeña un papel central, el cual marcó hitos en su vida profesional y en la historiografía cubana.

Destacaron que Gloria García en sus más de siete décadas de vida ha incursionado en la historia económica y social de Cuba; en la historia regional; y en periodos históricos que van desde la colonia hasta la Revolución. Su obra investigativa se caracteriza por la versatilidad y el amplio espectro de problemas abordados.

Mencionaron los artículos, colaboraciones y los ocho títulos publicados, entre los que se encuentran: Latifundismo y especulación; La visión de los siervos; Conspiraciones y revueltas... También los premios y distinciones que avalan su vasta y fecunda labor científica, entre ellos la Distinción por la Cultura Nacional, Premio de la Crítica, el Ramiro Guerra y el Félix Varela.

Singular momento fue el diálogo que estableció la invitada con el auditorio para lograr resumir los caminos transitados, desde la etapa de organización institucional de la disciplina, hasta la fundación del Instituto de Historia de Cuba, sin dejar de mencionar sus colaboraciones con el Instituto Económico de Alemania, etapas que influyeron decisivamente en su formación como investigadora.

En la disertación reiteró que el historiador se hace investigando y señaló que el interés, la constancia y, tenacidad deben ser cualidades inherentes a esa profesión.

Con este espacio de debate y reflexión, se inicia un nuevo ciclo de conferencias del Taller, que sesiona el tercer martes de cada mes a las 9:30 a.m, en el Colegio San Gerónimo, en La Habana Vieja, institución que abre sus puertas a todos los interesados para conocer de la obra de destacados historiadores cubanos.

 

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