El número de víctimas fatales por el segundo terremoto en la
provincia de Van, en el este de Turquía, ascendió a 19 mientras
continuaron las labores de búsqueda y rescate, confirmaron este
viernes fuentes oficiales.
Entre los fallecidos se encuentra un trabajador japonés que
realizaba labores humanitarias de asistencia y ayuda por el sismo
anterior de 7,2 grados en la escala de Richter que afectó a la
demarcación turca recientemente, con saldo de más de 600 muertos,
reporta Prensa Latina.
Unas 30 personas fueron sacadas de los escombros en la
semidestruida urbe de Van, aunque prosigue la ira popular por lo que
pobladores de la azotada zona consideran una reacción tardía del
Gobierno frente a la catástrofe, reseñó el diario Hurriyet Daily
News.
En ese sentido, habitantes inconformes exigieron la víspera la
renuncia del gobernador de la provincia, Karalo lu Munir, en medio
de violentos disturbios en las cercanías del colapsado hotel Bayram,
en una jornada donde la policía reprimió a los manifestantes con el
uso de la fuerza y gases lacrimógenos.
Los airados ciudadanos acusaron a las autoridades de no
inspeccionar debidamente los edificios tras el sismo del pasado 23
de octubre y de actuar tibiamente ante el desastre sísmico.
Un terremoto de 5,7 grados en la escala de Richter estremeció
este miércoles el resentido este de Turquía, a menos de tres semanas
del temblor anterior que causara cuatro mil heridos además de
cuantiosos daños materiales.
Según datos, al menos 25 edificios, entre ellos dos hoteles,
colapsaron en Van tras el reciente movimiento telúrico en esa
región, fronteriza con Irán y se teme aún por la cantidad de
personas que puedan yacer bajo los escombros.