El canciller sirio, Walid al-Moallen, censuró una declaración del
departamento de Estado norteamericano que llama a países árabes a
sumarse al boicot político y económico contra Siria.
En una carta dirigida al secretario general de la Liga Árabe,
Nabil al-Arabi, el ministro del Exterior sirio alerta que tal
intromisión transgrede los estatutos de la Carta de la Liga Árabe y
el espíritu del acuerdo alcanzado entre Damasco y esa organización
regional, reporta Prensa Latina.
Moallen advierte que esa provocación de Washington constituye una
justificación para una más aguda interferencia extranjera, e imponer
sanciones económicas y políticas adicionales a las ya establecidas
con la anuencia de algunos estados árabes.
El lunes en Trípoli, capital de Libia, donde realizó una fugaz
visita, la secretaria de Estado norteamericano, Hillary Clinton,
dijo que su gobierno coordina con estados miembros de la Liga Árabe
para imponer sanciones a Damasco.
El canciller sirio expresa, a su vez, la esperanza de que ese
organismo no responda al llamado de Washington, al tiempo que
advierte sobre los peligros que entrañaría tales exhortaciones para
el futuro de una acción árabe concertada bajo el auspicio de la
Liga.
El ente regional tiene previsto reunirse el fin de semana en su
sede de el Cairo, Egipto, para evaluar la situación en Siria.
El gobierno del presidente Bashar al-Assad reitera su compromiso
con el cumplimiento de todos los puntos contemplados en el acuerdo
sellado con el Comité Ministerial Árabe, pese a lo que se ha venido
difundiendo por canales televisivos que distorsionan la realidad,
subraya al-Moallen en su carta a al-Arabi.
El representante permanente sirio ante ese organismo, Yousef
Ahmad, informará al pleno de la organización -aseguró el canciller-
todo al respecto de los pasos dados por Damasco en cumplimiento de
tal pacto.
Al-Moallen manifestó su esperanza de que ante las declaraciones
de Estados Unidos el secretario general de la Liga Árabe actúe
acorde con la Carta del órgano regional y sus principios de respetar
la soberanía, así como las buenas relaciones entre los estados de la
región.