Ópera prima, profesión de fe

Pedro de la Hoz

A primera vista, Lía no pareciera destinada al canto, sino a adornar las portadas de una revista de moda o a anunciar las bondades de un producto de belleza. Pero esta muchacha habanera se propuso luchar contra los estereotipos y las tentaciones pasajeras, para labrarse un camino en la música, en el que quiere hacer valer su filiación con la canción cubana.

De modo que no ha perdido tiempo y ahora, a los 24 años de edad, con modestia pero con fundamento, acaba de presentar su ópera prima, un disco que bajo el título Océano de amor, presenta el sello EGREM.

Ha querido que este lanzamiento sea una profesión de fe. Respeta el pop y la canción ligera como opciones válidas para otros, pero no para ella, que se decanta por el registro de expresiones auténticas del cancionero popular.

Fue así como encontró apoyo del maestro Eliades Ochoa, uno de nuestros grandes íconos de la tradición. "Es la primera vez —comenta el trovasonero santiaguero— que me implico como productor de un disco, y asumí el compromiso al advertir con cuánta seriedad y pasión esta muchacha se entregaba al estudio y la interpretación de páginas de las que no deben dejar de escucharse nunca. Y de otras que siguen desarrollando la línea trovadoresca".

En esta última zona resultó decisivo el aporte del dúo Buena Fe. "Ellos me apoyaron con su experiencia —cuenta Lía— e Israel fue muy generoso al permitirme estrenar piezas suyas como Travesía, Hágase la luz y Quisiera. Trabajaron conmigo varios de los arreglos del álbum".

Lía se define como una intérprete cercana a la trova de todos los tiempos. "Creo —afirma— que existe mucho talento en la joven generación y que los cantantes muchas veces no nos detenemos en descubrir esas joyas que brillan por todo el país. Incorporé al repertorio obras del villaclareño Leonardo García y la pinareña Yamira Díaz. De otra generación seleccioné un tema del santiaguero José Aquiles. Me siento a gusto con la obra de Germán Nogueira. Y agradezco la presencia de un arreglista mayor como lo es Pucho López. En medio del disco me atreví a hacer dúo con David Blanco con el piano ejecutado por él. Es otra línea de trabajo que habrá que considerar en el futuro. Pero lo esencial, insisto, es la trova".

Quienes han oído el fonograma se detienen, sin embargo, en los dúos de Lía con Eliades. La voz segunda del maestro refleja la añeja sabiduría de quien aprendió el oficio en la academia popular de la calle Heredia, a la vera del parque Céspedes. Juramento, de Matamoros; Pensamiento, de Teofilito; y Madrigal, del boricua Don Felo, no tienen desperdicio.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Comentarios | Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas| Especiales |

SubirSubir