Alrededor de 589 mil casas de regiones del noreste de Estados
Unidos continúan este viernes sin electricidad tras una semana de
una fuerte tormenta de nieve que ocasionó al menos una veintena de
muertes.
La nevada provocó serios daños en los servicios, caída de
árboles, obstrucción de calles, así como afectaciones en escuelas y
centros laborales en New Hampshire, New Jersey, Connecticut,
Massachussets, Nueva York y Rhode Island, reporta Prensa Latina.
Datos preliminares revelaron que alrededor de tres millones de
personas sufrieron perjuicios como resultado de la tormenta.
Según informes de la cadena de noticias CNN, trabajadores de
compañías de electricidad de 20 estados fueron desplegados en
equipos para atender la reposición de la energía y remover los
troncos de árboles derribados.
En el caso de New Hampshire y Connecticut el presidente Barack
Obama firmó declaraciones de emergencia, las cuales permiten
garantizar la asistencia federal y acelerar la respuesta ante los
problemas.
De acuerdo con las estadísticas, seis personas fallecieron y
otros siete decesos relacionados con el fenómeno climático estaban
bajo investigación en Massachussets, mientras en New Jersey las
pérdidas mortales llegaron a ocho y en Connecticut la cifra alcanzó
los nueve.
Superintendentes de varias regiones coinciden en que el clima en
los últimos 10 meses se ha comportado de manera irregular y con
cambios inusuales teniendo en cuenta los reportes de las últimas
décadas.
Las autoridades estiman que las zonas dañadas contarán con el
servicio eléctrico restablecido para los primeros días de la semana
entrante.