La cifra de muertos en Tailandia llegó a 437, según los últimos
datos facilitados por las autoridades, las cuales mantienen los
planes emergentes ante la subida de las aguas en esta capital.
Bangkok, una ciudad cercana a los 12 millones de habitantes, está
inundada en un 20 por ciento de su extensión, en particular en los
distritos del norte de los que se han evacuado más de 50 mil
personas.
Entre las nuevas medidas adoptadas se organizó un sistema de
patrullas para cazar a cerca de un centenar de cocodrilos que
escaparon de instalaciones comerciales en las áreas cercanas a la
urbe, reportó Prensa Latina.
El torrente de agua procedente de la meseta central al norte de
la capital continúa descendiendo lentamente, lo que ha permitido
adoptar medidas para paliar la situación, de acuerdo con voceros
gubernamentales.
Tanto la primera ministra, Yingluck Shinawatra, como el
gobernador de Bagkok, Sukhumband Paribatra, han pedido calma a la
población e instrumentan las labores de contención sobre el
vulnerable centro de la ciudad.
Mientras, Aslam Perwaiz, director de gestión de desastres, dijo
que la capital es especialmente amenazada porque las inundaciones
"confirman que la red de canales para el desagüe de las aguas es
inadecuado."
Añadió que los mil 650 canales están repletos de agua o se
desbordan y muchos de ellos, incluidos 100 navegables a partir de
1940, fueron rellenados para construir calles y edificaciones.
Esta situación crea nuevas expectativas y prolonga por lo menos
cuatro semanas más, las labores por atenuar la afectación ante las
inundaciones, las peores en los últimos 50 años en esta nación de
cerca de 66 millones de habitantes.