Al
menos siete yemenitas murieron hoy en esta capital y en la sureña
Taiz en enfrentamientos armados entre militares gubernamentales y
opositores a Alí Abdulah Saleh, mientras prosiguen las protestas
para que el presidente renuncie.
Fuentes militares y médicas en Sanaa aseguraron que cuatro
personas, incluidos dos militares, un civil y un niño de 13 años,
perdieron la vida y otras 12 sufrieron lesiones a causa del rebrote
de los choques en esta ciudad y Taiz, tras un breve período de
aparente calma.
Testigos indicaron que efectivos de la Guardia Republicana y el
Ejército leales a Saleh abrieron fuego a primeras horas de este
miércoles en Taiz contra activistas y hombres armados de la tribu
Hashed que respaldan a los manifestantes antigubernamentales.
Los leales al mandatario dispararon con morteros, tanques y otras
armas pesadas contra vecindarios de la localidad meridional,
causando daños severos a edificios residenciales, apuntaron
habitantes citados por medios independientes.
El rebrote de la violencia fue palpable ayer en el distrito
capitalino de Hassaba, donde tropas regulares dispararon contra
milicias leales al jefe de los Hashed, jeque Sadeq Al-Ahmar,
provocando la muerte de dos de sus seguidores y de un policía.
Igualmente, un manifestante pereció y numerosos resultaron
heridos al ser agredidos mientras marchaban el martes por las calles
y tildaban de "criminal" y "carnicero" a Saleh, al tiempo que
exigían se le juzgue por la matanza de adversarios pacíficos.
Militares desertores de la División Norte, comandada por el
general Alí Mohsen Al-Ahmar, perteneciente al clan del presidente,
también se adhirieron a los miles de ciudadanos que desde el 27 de
enero exigen la dimisión incondicional del jefe de Estado.
Saleh informó ayer a la oposición que aceptaba que su
vicepresidente, Abdo Rabbo Mansour Hadi, firme una iniciativa
presentada por el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) Pérsico
para la transferencia del poder, pese a que la rechazó en varias
ocasiones.
La propuesta del mandatario fue discutida por partidos políticos
de la coalición Encuentro Común, y consistió en ceder poderes a Hadi
para que pueda elegir al presidente del Gobierno de unidad nacional
que formaría con la oposición, según el plan del CCG.
Asimismo, el vicegobernante estaría facultado para preparar
elecciones presidenciales anticipadas, pero opositores advirtieron
que todo indica que Saleh conservaría poderes, aunque en un segundo
plano.