Cientos de ciudadanos del sureño estado indio de Tamil Nadu
iniciaron este miércoles su decimosexto día de ayuno en protesta
contra un proyecto de energía nuclear que consideran no ofrece
suficientes garantías de seguridad.
Alrededor de 400 pobladores de las localidades de Kudankulam,
Idinthakarai y Thomaiarpuram se mantienen en huelga de hambre por
relevos, dijo a la agencia de noticias IANS S. Sivasubramanian,
coordinador del Movimiento de los Derechos del Pueblo, organización
opuesta a la apertura de la central nuclear, reporta Prensa Latina.
Ciudadanos del distrito de Tirunelveli, en el extremo meridional
de la India, consideran que la planta, dotada con reactores de agua
presurizada como los usados en las antiguas repúblicas soviéticas,
no resistirían un terremoto de gran intensidad o un tsunami como los
de marzo último en Fukushima, Japón.
Sivasubramanian descartó un inmediato diálogo entre los
manifestantes y una comisión de expertos creada por el gobierno
central con la misión de convencerlos de la segura operatividad de
la central, cuya primera unidad debe comenzar a funcionar a fines de
este año o inicios del próximo.
No estamos contra ninguna comisión, pero el gobierno estadual
aprobó una resolución que demanda poner fin a todas las obras
relacionadas con la central. Pero solo hablaremos con los expertos
cuando la NPCIL (Corporación de Energía Nuclear de la India) detenga
los trabajos, advirtió.
Los pobladores de Tirunelveli, que años atrás recibieron a los
técnicos de la NPCIL con guirnaldas, vienen protestando desde hace
meses contra la puesta en marcha de la planta, valorada en unos dos
mil 600 millones de dólares y que a plena capacidad podrá generar
mil MW.
A inicios de octubre, activistas sociales y representantes del
gobierno y de varios partidos de Tamil Nadu viajaron a Nueva Delhi y
recibieron personalmente del primer ministro Manmohan Singh la
promesa de que un equipo de alto nivel atendería sus preocupaciones.
A la espera de la solución del caso, el gobierno central instruyó
a los funcionarios de la NPCIL permanecer alejados de la central
nuclear, al margen de que los huelguistas la mantienen bajo sitio y
no permiten entrar a nadie.
Aunque Singh prometió dar una solución práctica a la
controversia, también apuntó que la energía nuclear es la energía
del futuro y su importancia no puede ser socavada.
La India es el quinto país del mundo en generación de
electricidad, pero su nimia producción per cápita obliga a decenas
de millones de personas a encender velas o lámparas de aceite cuando
cae la noche, y los frecuentes cortes de suministro causan a la
economía cuantiosas pérdidas.