La Autoridad Nacional Palestina (ANP) condenó hoy la decisión de
Tel Aviv de acelerar la construcción de dos mil casas en los
territorios ocupados, práctica que repudiaron también la Liga Árabe,
opositores y pacifistas israelíes, dio a conocer Prensa Latina.
Nimir Hammad, consejero político del presidente de la ANP,
Mahmoud Abbas, señaló que la actitud del Gobierno sionista es una
clara violación de las convenciones e iniciativas internacionales y
ratifica que no está tomando el proceso de paz con seriedad.
Por medio de su portavoz, Abbas acusó a Israel de haber acelerado
la destrucción del proceso de paz, además de criticar el chantaje
financiero de Estados Unidos a la Unesco tras aceptar el lunes a la
ANP como el miembro 195 con plenos derechos.
El vocero del mandatario palestino Nabil Abu Rudaineh describió
la acción sionista como un golpe a los esfuerzos del Cuarteto
(Internacional para Medio Oriente) por lograr la paz .
Durante una reunión con ocho ministros del gabinete especial, el
primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, llamó anoche a acelerar
la construcción de dos mil viviendas en barrios de Jerusalén Este y
en los asentamientos de Efrat y Maale Adumim, ambos en Cisjordania.
La junta del Gobierno de Netanyahu, que tuvo como punto central
discutir el voto en la Unesco favorable a la ANP, acordó también
suspender provisionalmente la transferencia a los palestinos del
dinero que retiene por concepto de impuestos y aranceles.
El partido Kadima, el principal de la oposición israelí, y la
agrupación pacifista Paz Ahora se unieron, por separado, a la
repulsa de la ANP a Netanyahu por promover construcciones para
judíos sobre las líneas fronterizas existentes antes de la ocupación
de 1967.
En cambio, el Consejo Yesha, que aglutina a los órganos de
gobierno municipal en los asentamientos de Cisjordania y Jerusalén,
alabó la decisión valorándola como un paso en la dirección correcta.
El secretario general de la Liga Árabe, Nabil El-Arabi, reprobó
la posición de Israel, y criticó la de su aliado Estados Unidos de
cortar el financiamiento a la Unesco en protesta por la membresía
concedida a los palestinos.
Dicha acción mutila la posibilidad de revivir las conversaciones
de paz en Medio Oriente, apuntó El-Arabi, mientras el parlamento de
Jordania y la cancillería de Irán igualmente fustigaron la medida.