La decisión de Grecia de someter a un referendo el plan de
rescate aprobado por la Eurozona desmonta la agenda de la Cumbre del
Grupo de los 20 (G-20) en vísperas de su comienzo en Cannes.
Durante la cita cimera del 3 y 4 de noviembre, los líderes
europeos tenían previsto presentar los acuerdos adoptados la semana
pasada en Bruselas como una solución creíble para frenar la crisis
de la deuda y evitar su extensión al resto de la zona euro, advirtió
Prensa Latina.
Sin embargo, la sorpresiva decisión del gobierno griego de
consultar a la población si acepta o no estas recetas, dieron al
traste con el proyecto europeo.
Una reunión de emergencia para analizar el tema tendrá lugar hoy
en Cannes entre el presidente francés, Nicolás Sarkozy, la canciller
Federal alemana, Ángela Merkel, la dirección del Fondo Monetario
Internacional y responsables de instituciones económicas europeas.
Después del encuentro se entrevistarán con el primer ministro
griego, Georges Papandréu.
El objetivo será imponer a toda costa el plan elaborado en las
cumbres extraordinarias de la eurozona del 23 y el 27 de octubre y
hacer desistir al gobierno helénico de convocar el referendo.
Luego de un consejo de ministros la noche del martes, Sarkozy
declaró a la prensa que el plan adoptado por los 17 miembros de la
zona euro es el único camino posible para resolver la crisis de la
deuda pública griega.
Esto implica la reducción a la mitad de las obligaciones de
Atenas, la recapitalización de los bancos acreedores y el aumento
del Fondo Europeo de Asistencia Financiera, todo ello a cambio de
severas medidas de ajuste.
Contrarios a la opinión del presidente francés, algunos
dirigentes de la oposición en París expresaron su apoyo a que sean
los mismos ciudadanos del país afectado quienes decidan si aceptan o
no este programa de ayuda.
En este sentido se expresaron el socialista Arnaud Montebourg, la
aspirante presidencial de Europa Ecología-Los Verdes, Eva Joly, y el
eurodiputado y candidato presidencial del Frente de Izquierdas,
Jean-Luc Mélenchon.
Tras el anuncio del referendo, los mercados de valores mundiales
se sumieron en el pánico el martes, en una jornada que les dejó
grandes pérdidas, las cuales podrían repetirse este miércoles.