La organización Occupy Oakland anunció el bloqueo del puerto de
la ciudad de Oakland, situada a 50 kilómetros de San Francisco,
California, como parte de un paro nacional convocado para hoy.
Los manifestantes informaron en un comunicado que su objetivo es
detener las actividades en el espigón más importante para la región
del norte de California.
Según activistas, intentarán suspender operaciones en el puerto
de Oakland antes del cambio de turno de obreros de la noche,
aproximadamente a las 19:00 horas locales.
Mientras tanto el ayuntamiento de San Francisco analizaba la
posibilidad de convertirse en la primera ciudad de Estados Unidos en
reconocer oficialmente las demandas de los llamados indignados, en
contraste con el resto de ciudades de California, donde son
reprimidos.
El alcalde Ed Lee valoraba una resolución para reconocer que los
manifestantes tienen derecho a acampar en el Centro Cívico de la
ciudad para protestar, como ya lo aprobó el Comité de Servicios
Vecinales del cabildo de gobierno.
Si es aceptada la iniciativa, San Francisco sería la primera
población estadounidense con la orden de no desalojar a los
indignados en ejercicio de la Primera Enmienda constitucional, que
garantiza la libertad de expresión.
En otros sitios como Oakland, los manifestantes fueron
desalojados de sus campamentos.
Asimismo en San Diego y Fresno enfrentan órdenes de desalojo,
mientras el grupo de Occupy LA se prepara para un eventual desalojo
forzado por parte de las autoridades.
Tambien grupos a nivel nacional preparan reuniones para el
próximo jueves, donde los que iniciaron las protestas en septiembre
darán a conocer sus experiencias y ayudarán en la creación de nuevos
puntos de ocupación en todo el país, según America for Democracy.
La víspera un juez estadounidense ordenó dejar de aplicar las
nuevas reglas implementadas para limitar las manifestaciones del
grupo Ocupar Wall Street (OWS) en la ciudad de Nashville, Tennessee.
El jueves último, el gobernador de ese estado dispuso permisos
especiales para protestar en las calles y los lapsos por los cuales
es permitido reunirse, indicó Prensa Latina.
Pero, el juez de distrito, Aleta Trauger, emitió el lunes una
orden que impide a las autoridades policiales detener a los miembros
del grupo si se reúnen en lugares públicos.
La decisión fue considerada una victoria para los activistas y la
Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en
inglés), que solicitó una orden de restricción temporal para
bloquear las severas disposiciones de la semana anterior, indicó la
cadena CNN.