El presidente Daniel Ortega inauguró hoy otra planta de
generación eléctrica en Nicaragua, para sumar casi 300 megavatios de
capacidad instalada por los proyectos aquí de la Alianza Bolivariana
para los Pueblos de Nuestra América (ALBA).
En apenas cuatro años y 10 meses la infraestructura nacional
incorporó 291,2 megavatios, lo que permitió salvar al país de la
catástrofe económica y social latente a inicios de 2007, consideró
el líder del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional.
Ubicada en la comunidad de Puerto Sandino, en el occidental
departamento de León, la nueva instalación lleva el nombre de
Victorias del ALBA, y se inserta dentro de un complejo industrial en
desarrollo, señaló Prensa Latina.
El mandatario anunció que próximamente estará de nuevo en la zona
para dar cuenta sobre otra importante obra: una refinería en
construcción, con diseño estimado para procesar 150 mil barriles
diarios de petróleo.
Estas inversiones, destacó el Presidente, son posibles debido al
ALBA, a la revolución bolivariana en Venezuela y la sandinista en
Nicaragua, que nos hemos encontrado en el camino.
El 11 de enero de 2007 esta nación centroamericana se incorporó
al ALBA, un día después de la toma de posesión de Ortega; ese paso,
recordó ahora el estadista, salvó al país de la parálisis total y la
quiebra económica.
Entonces Nicaragua sufría una severa crisis, con interrupciones
eléctricas de hasta 14 horas al día debido al déficit de generación
y prácticamente todas las actividades productivas estaban afectadas,
evaluó.
Mediante las inversiones del ALBA funcionan en la actualidad dos
centrales eléctricas que llevan el nombre de Hugo Chávez y las cinco
plantas Che Guevara en los territorios de Tipitapa, Masaya, Managua,
Nagarote y León, explicó.
Pero las victorias del ALBA, dijo, son múltiples y no están
circunscritas al tema energético, también avanzan en el campo
social. Entre los resultados, el gobernante destacó la entrega de
bienes materiales a mujeres cabezas de familia para la producción de
alimentos, el llamado programa Hambre Cero.
Ello significa que en poco más de cuatro años unas 100 mil
familias se incorporaron a las labores productivas, dejando atrás la
dependencia de que en algún momento les llegara alguna ayuda
alimentaria.
Otro saldo palpable es la entrega en este período de gobierno de
140 mil títulos de propiedad a igual número de hogares, para salir
de la zozobra histórica del posible desalojo, un procedimiento usual
en el capitalismo salvaje, indicó Ortega.
Junto al desarrollo energético también aumentó el número de
viviendas electrificadas, unas 156 mil desde 2007 hasta la fecha,
creció la cobertura en los servicios de agua potable y
alcantarillado, la reparación y construcción de carreteras y
caminos, ejemplificó.
Sólo en el terreno de las redes de acueducto la cantidad de
personas beneficiadas asciende a 762 mil 799, notificó el político.
El Presidente informó además que a partir de la intervención de
esta noche iniciará el período de silencio exigido por la
legislación electoral a todos los candidatos. Postulado por la
alianza Unida, Nicaragua Triunfa, el estadista aspira a su
reelección en los sufragios nacionales del 6 de noviembre, para los
cuales están habilitados alrededor de 3,4 millones adultos mayores
de 16 años de edad.