Para apropiarse del oficio…

OLGA DÍAZ RUIZ
olga@granma.cip.cu

Atemperadas a las circunstancias actuales, las escuelas de oficios del país asumen desde el pasado curso, y con mayor fuerza desde este 2011-2012, la preparación de una matrícula considerable de obreros calificados, fundamentalmente en las disciplinas vinculadas a la construcción.

Foto: José M. CorreaEl trabajo con las disciplinas técnicas fluye sin problemas, destaca la profesora Llavanera.

Granma pudo comprobarlo en la escuela de oficios Boris Luis Santa Coloma, del municipio capitalino de Diez de Octubre, única de su tipo en el territorio, y que cuenta ya 24 años de fundada.

Allí, 123 estudiantes de nuevo ingreso y otros 35 de segundo año se forman como obreros calificados en instalaciones hidráulicas, mecánicos reparadores de equipos industriales, y en especialidades de la construcción como albañilería y carpintería en blanco y encofrado.

Con un programa de estudio de dos años, que alterna la preparación técnica con las disciplinas de formación general, estos jóvenes y el claustro del centro integrado por 42 docentes, en su mayoría jóvenes, tienen un claro reto por delante: seguir trabajando en la justa valoración y aceptación social de esta modalidad de estudio.

COLABORACIÓN ENTRE ENTIDADES

De acuerdo con Nirka Arencibia, directora del centro desde hace cuatro años, para que los estudiantes lleguen a apropiarse de su oficio resulta vital la estrecha colaboración de la institución capitalina con distintas entidades locales.

En la Empresa de Construcción de Obras de Arquitectura (ECOA) 66 y en la Construcción de la Administración Local, ambas pertenecientes al Ministerio de la Construcción, así como en la Empresa Mecánica Sergio Israel Echevarría (Maquimotor), del Ministerio de la Industria Sideromecánica (SIME), funcionan las nueve aulas anexas donde se realizan con sistematicidad las prácticas laborales de estos educandos, para dar cobertura a las necesidades del territorio.

Al respecto, Yohanna Llavanera, profesora en formación que imparte Tecnología de la carpintería en blanco y encofrado, precisó que el trabajo con las disciplinas técnicas fluye sin problemas. Por lo regular, a los alumnos los motivan mucho las clases prácticas y van adquiriendo las habilidades necesarias para ejercer su oficio, apuntó.

Giuseppe A. Suárez, profesor de Materiales de la Construcción y graduado de técnico de nivel medio, agregó que para incentivar a los educandos el claustro diseña clases dinámicas, los estimula a conocer nuevos aspectos de su especialidad y supervisa sistemáticamente la implementación de los contenidos académicos en las actividades prácticas.

A pesar de no estar satisfechos, para beneplácito de los docentes los estudiantes que hoy están ingresando al centro se encuentran más motivados por cursar las distintas disciplinas técnicas, al tiempo que presentan un mayor conocimiento de ellas y de sus opciones de trabajo una vez egresados de la escuela, afirmó Deneb González, subdirectora docente.

Asimismo, la profesora de Cultura Política, Yuleysis Fuentes, habilitada este curso, comentó que el concepto de las escuelas de oficios se ha rejuvenecido y los estudiantes están tomando conciencia de eso. Gracias a la atención sistemática que se les proporciona, hoy muestran también un mayor interés por su continuidad de estudio.

Con su incorporación a los cursos por encuentro —antes denominados cursos para trabajadores—, los alumnos pueden formarse como técnicos de nivel medio en su mismo perfil ocupacional, mientras cumplen su servicio social.

IMPULSO A LA FORMACIÓN VOCACIONAL

Según Juan Reñí, subdirector municipal de Educación Técnica y Profesional (ETP), en estas carreras resulta crucial impulsar de manera constante el trabajo de formación vocacional y orientación profesional. Al tanto de ello, los profesores y directivos del plantel, de conjunto con la dirección municipal de Educación, atienden las 17 secundarias básicas del municipio, en las que realizan conferencias, encuentros con las familias, y dan seguimiento al desempeño de los círculos de interés y las sociedades científicas.

Un avance importante, señaló, es que los padres reconocen un poco más la importancia social de estas carreras y comienzan a valorarlas como opciones para sus hijos, aunque se debe incrementar la participación femenina en estas especialidades, porque continúa siendo escasa, añadió.

Estamos dando el primer paso, aseguró Arencibia, pero falta mucho para quedar conformes. Tenemos que seguir desarrollando nuestra labor educativa hasta alcanzar la excelencia en la formación de los profesionales competentes y bien preparados que el país necesita.

 

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