El titular de la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro),
Carlos Garetto, destacó hoy aquí lo que consideró fuerte gesto
político de Cristina Fernández al convertirse en la primera
dignataria argentina en visitar la sede de esa entidad.
La Presidenta dio una señal muy fuerte al venir a un terreno que
no le fue favorable en los últimos tiempos, reconoció Garetto, quien
evaluó de muy positivo el encuentro, extendido por espacio de tres
horas aproximadamente.
En opinión del máximo dirigente del ente rural, la jefa de Estado
está comprometida con el crecimiento de este sector, un empeño en el
cual -apuntó- el cooperativismo puede ser una herramienta
importante.
El camino de la confrontación no lo quieren ni el campo, ni el
Gobierno, sostuvo Garetto en declaraciones amplificadas por la
agencia de noticias Télam y en las cuales precisó que la reunión
sirvió para intercambiar ideas, proyectos e inquietudes.
Coninagro, junto a la Federación Agraria Argentina, las
Confederaciones Rurales Argentinas y la Sociedad Rural Argentina,
arrastraron al país en marzo de 2008 a la más grave crisis político
social desde la acaecida en 2001.
Agrupadas en la denominada Mesa de Enlace, las cuatro entidades
de las élites rurales protagonizaron el que analistas aquí
consideraron el más prolongado y virulento lockout patronal en la
historia del país, en rechazo a la propuesta gubernamental de fijar
un impuesto móvil a las exportaciones de cereales.
Después del encuentro de esta tarde, el ministro de Agricultura,
Ganadería y Pesca de la Nación, Julián Domínguez, consideró que fue
una jornada de trabajo extraordinaria y válida para aunar los
desafíos del movimiento cooperativo y los objetivos del Estado.
Domínguez señaló que existe un proceso permanente de diálogo con
las entidades del campo y reiteró que el principal objetivo de las
políticas del Gobierno, reflejadas en el Plan Estratégico
Agroalimentario, es avanzar en el proceso de agregado de valor a las
producciones en origen, informó PL.