Opositores
libios afirmaron hoy que izaron la bandera tricolor de la
insurgencia en el centro de Bani Walid, tras librar intensos
combates contra leales a Muamar El Gadafi, aunque todavía no
controlan completamente esa ciudad desértica.
Portavoces del Consejo Nacional de Transición (CNT) indicaron a
periodistas que entraron al centro de Bani Walid, unos 150
kilómetros al sureste de Trípoli, e izaron la bandera de la época
monárquica (de color rojo, verde y negro) con una media luna y una
estrella.
El coronel Abdullah Naker, jefe del denominado Consejo
Revolucionario de Trípoli, dijo que avanzaron y tomaron "la mayor
parte de la ciudad", pero admitió que "todavía persisten bolsones de
resistencia" de los pro-Gadafi que impiden capturarla totalmente.
A raíz de reactivar la ofensiva el domingo en la noche, los
alzados se adentraron en el corazón de la localidad, pero a primeras
horas de este lunes se replegaron a la desbandada para protegerse de
los francotiradores, a los cuales describieron como sus mayores
azotes.
Por lo menos dos hombres del CNT murieron y 16 más resultaron
heridos en los combates de hoy, cifras que se unieron a los otro dos
fallecidos y los 70 lesionados el domingo, precisó el jefe militar
Salem Ghit a canales televisivos árabes.
Sitiada desde hace varias semanas, Bani Walid está enclavado en
una colina rocosa y es la cuna de la tribu Warfallah, la mayor y una
de las más poderosas de Libia que se mantuvo fiel a El Gadafi,
incluso después de que el líder pasó a la clandestinidad tras la
caída de Trípoli.
En la ya habitual avalancha de informaciones contradictorias, el
CNT refirió que las fuerzas progubernamentales abandonaron sus
posiciones ante el devastador poder de fuego de sus hombres y
huyeron de la ciudad, pero al mismo tiempo reconoció que continúan
las escaramuzas.
Otros reportes apuntaron a que líderes tribales dentro de la
ciudad oasis negociaron con representantes de la insurgencia para
rendirse, lo cual parece improbable dado que durante semanas se
atrincheraron en valles y colinas aledañas e impidieron el avance de
los insurrectos.
La referida urbe y Sirte son los dos principales bastiones de El
Gadafi y los únicos que mantienen una resistencia al pretendido
poder del CNT, cuyos logros militares se deben al apoyo de los
bombardeos aéreos de la Organización del Tratado del Atlántico Norte
(OTAN).
Sirte, ciudad natal del ahora evadido líder libio, permanece bajo
intenso fuego de cañones, obuses de morteros, lanzacohetes y
armamento ligero utilizados por los sublevados para intentar
doblegar a los pro-Gadafi, ahora concentrados en dos vecindarios
cercanos a la costa.
Los progubernamentales, también con armas pesadas y blindados,
hicieron retroceder el fin de semana a los alzados que confiaban en
tomar la ciudad del Mediterráneo, y ahora defienden los barrios
Dólar y Número Dos, sometidos a sistemáticos ataques terrestres y de
la OTAN.
Por otro lado, el canal televisivo sirio Ar RAi, que ha difundido
varios mensajes de El Gadafi, confirmó anoche la muerte de Khamis El
Gadafi, de 28 años e hijo menor del líder libio, caído en combate el
29 de agosto en Tarhouna (sur), informó PL.