Sectores políticos laicos e islamistas moderados de
Túnez alabaron hoy una multitudinaria marcha ciudadana a favor del
respeto a las libertades individuales y contra la violencia de
musulmanes fundamentalistas, que ensombrecen el ambiente
preelectoral, informó Prensa Latina.
El gobierno calificó de impresionante la
demostración de miles de tunecinos movilizados de forma pacífica el
domingo en demanda de garantías a la libertad de expresión y repudio
a la actitud de grupos violentos en los últimos días.
La marcha que cubrió de la avenida Mohamed V de
Túnez capital hasta la Plaza de los Derechos Humanos hizo converger
a personas de distintas tendencias políticas y religiosas que
gritaban Túnez puede acogernos a todos, no traten de oprimirme.
Los movilizados también recordaron que el Islam es
una religión de tolerancia y libertad, en un mensaje crítico a
quienes provocaron incidentes tras la transmisión por el canal
privado Nessma TV del filme animado franco-iraní Persépolis.
Dirigentes de partidos y movimientos sociales
señalaron este lunes que participaron ajenos a su filiación política
con el claro propósito de frenar los intentos de coartar todas las
libertades, incluida la de expresión, en nombre del Islam.
La policía arrestó el sábado a 22 personas acusadas
de incendiar la vivienda del director del referido canal, Nabil
Karoui, y de atacar las instalaciones de ese medio de difusión, tras
la polémica difusión.
Según medios locales, la irritación de los
fundamentalistas obedeció a un fragmento del largometraje
subtitulado en dialecto tunecino en el cual se hace una
representación de Alah, prohibida por el Islam.
Los incidentes y la marcha de ayer tuvieron lugar en
momentos en que Túnez se dispone a realizar la próxima semana las
elecciones para la Asamblea Constituyente, que redactará la nueva
Carta Magna del país.
Hace varias semanas las encuestas daban como
favoritos para ganar esos comicios al movimiento islamista Ennahda,
al que muchos asocian con los actos violentos de días recientes y la
tensión propagada aquí.
Observadores opinaron que mientras avanza la lid
electoral, todos los ojos se dirigen hacia los antes ilegalizados
islamistas radicales ante la incertidumbre sobre si su previsible
victoria implicará cambios en este país maghrebí hacia posiciones
conservadoras.
En concreto, muchos temen que, pese a sus promesas
de mantener la democracia, el partido Ennahda opte por imponer una
teocracia que haría retroceder el laicismo y los derechos obtenidos
por las mujeres tunecinas, unas de las más liberales del mundo
árabe.