Tropas insurgentes libias sufrieron un nuevo revés
en Bani Walid en momentos en que siguen empantanadas en Sirte,
mientras en esta capital continuó hoy la demolición del complejo Bab
Al-Aziziyah, antigua residencia de Muamar El Gadafi, dio a conocer
Prensa Latina.
Jefes militares del autodenominado Consejo Nacional
de Transición (CNT) afirmaron que sus hombres avanzaron en las
últimas horas varios kilómetros hacia el interior de Bani Walid,
ciudad oasis unos 150 kilómetros al sureste de Trípoli.
Sin embargo, la tenaz resistencia de los leales a El
Gadafi y la efectividad de francotiradores obligaron a un repliegue
del poblado, admitió el comandante Jamal Salem a un canal televisivo
árabe, pese a haber declarado que dominaban casi el 60 por ciento de
la urbe.
A primera hora de este lunes el CNT insistió en que,
pese a la postura indómita de los pro-Gadafi, sus hombres hicieron
buenos progresos gracias al empleo de armamento pesado desde los
frentes norte y sur, pero la información carece de verificación
imparcial.
El canal local Libya Al-Ahrar citó a otro portavoz
que aseveró haber llegado hasta el centro de Bani Walid, aunque
tuvieron que replegarse tras perder tres hombres en los combates
contra unos mil 500 progubernamentales que han desafiado más de un
mes de asedio.
La ofensiva de este lunes, después de que la semana
pasada sufrieron también cuantiosas bajas en un intento por
conquistar la ciudad desértica, coincidió con un recrudecimiento de
los combates en Sirte, localidad natal de El Gadafi, quien sigue en
paradero desconocido.
Los insurgentes vaticinan que la toma de Bani Walid
no será tan complicada como la de Sirte, donde las informaciones
siguen siendo contradictorias.
Testimonios recogidos por el rotativo The Tripoli
Post indicaron que los enfrentamientos prosiguieron el domingo y
este lunes en la ciudad costera, aunque los sublevados se retiraron
de varias posiciones para permitir a la OTAN bombardear sitios en
poder de los pro-Gadafi.
Los aviones de la Organización del Tratado del
Atlántico Norte (OTAN) habían limitado sus ataques cuando arreciaron
los combates calle por calle para evitar bajas entre los hombres del
CNT, que este fin de semana volvieron a extender el plazo para
declararla liberada.
El mismo The Tripoli Post comentó que junto con la
resistencia de los progubernamentales, otro elemento que afecta la
operación de los insurgentes es la anarquía en sus filas y la pésima
preparación militar, causante de muchas bajas por fuego amigo.
Entretanto, buldózers retomaron hoy las labores de
destrucción de murallas e instalaciones de Bab Al-Aziziyah, un
complejo de seis kilómetros cuadrados en el corazón de Trípoli, tras
una decisión del CNT de derribar el principal símbolo del gobierno
de El Gadafi aquí.