Actualizado 1:45 p.m. hora local

En víspera de elecciones reina la calma en Argentina

ROBERTO MOLINA, ENVIADO ESPECIAL

A pocos días de la justa presidencial una perceptible calma chicha en el siempre agitado panorama político argentino parece confirmar la supremacía de Cristina Fernández de Kirchner para la reelección el 23.

Si no fuera por la estridencia de algunos pasajes publicitarios en los medios, clamando por el apoyo de la ciudadanía por la vía de descalificar a la actual mandataria y sus acciones de gobierno, un recién llegado que conozca en algo las características de las principales fuerzas políticas del país podría suponer cualquier cosa, menos que hay elecciones el próximo domingo, reporta Prensa Latina.

La explicación pudiera estar en el reconocimiento de los opositores- tácito en unos y explícito en otros- de que la mandataria les lleva la delantera por amplio margen y las sospechas aún más amargas para ellos, de que podría alzarse con más del 50 por ciento de los votos.

Si el pulso tomado por las principales agencias de análisis de opinión de la población arroja datos próximos a la realidad, entonces se aprecia que la supremacia de Fernández de Kirchner no sólo sobrepasa a los demás candidatos, sino que sus más cercanos contendientes están muy por debajo de lo que pudiera considerarse una real competencia.

De cinco de esas encuestadoras que realizaron sondeos en este mes, en los días previos a la veda electoral vigente desde el sábado pasado, se conoce que cuatro dan por ganadora a la actual mandataria con más del 50 por ciento de los votos, mientras que una la coloca con el 49,1 por ciento.

Si se tiene en cuenta que en la justa del 28 de octubre de 2007 se convirtió en la primera mujer electa presidenta en la República Argentina, al vencer en primera vuelta con el 45,29% de los votos positivos, es evidente el avance de su figura política desde que asumió el cargo el 10 de diciembre de ese año para reemplazar a su esposo Néstor Kirchner, fallecido el 27 de octubre del 2010.

La consultora eQUIS registró una intención de voto a favor del Frente para la Victoria (FPV) de la mandataria del 55,4 por ciento, mientras como su más cercano rival se coloca el socialista Hermes Binner, de la coalición Frente Amplio Progresista (FAP) con 15,6 por ciento, seguido de Alberto Rodríguez Saá, de la alianza denominada Compromiso Federal (CF) con el 11,2 por ciento.

En una cuarta posición se ubicó el radical Ricardo Alfonsín, heredero político del fallecido expresidente Raúl Alfonsín, de la alianza Unión para el Desarrollo Social (UDS),con un 8,2 por ciento.

Por su parte CEOP, con el 49,1 por ciento para el FPV, sitúa a Binner en el segundo lugar con apenas el 12,0 por ciento, a Alfonsín en un 10,8 y a Rodríguez Saá en un 6,9 por ciento.

De los demás pretendientes a ocupar el sillón principal de la Casa Rosada, el expresidente Eduardo Duhalde (Frente Popular) se ubica en los cinco sondeos del 8,2 al 6,4 por ciento, Elisa Carrió (Coalición Cívica) del 3,5 al 1,9 por ciento y Jorge Altamira (Frente de Izquierda y de los Trabajadores) del 4,0 al 0,8 por ciento, respectivamente.

Con esos indicadores, que tienen el consabido margen de error, pero que nadie se atreve a cuestionar, resulta comprensible la postura asumida por los adversarios de Fernández de Kirchner de darle un bajo perfil a la puja presidencial y concentrarse en colocarse cada uno como presumibles candidatos a un hipotético balotaje, así como a autopromoverse desde ahora como posibles sucesores para la próxima contienda en el 2015.

 

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