Antes de salir el sol partieron este sábado los
remeros cubanos hacia Ciudad Guzmán, sede de las actividades del
remo y el canotaje, siete embarcaciones por un objetivo común de
colarse en la final, para luego pensar en grande, mirar desde el
podio y regresar victoriosos a la patria.
Una batalla iniciada con el dominio de las potencias
continentales de América: Cuba, Canadá, Estados unidos y México.
En el doble par de remos cortos, primera manga
efectuada, estadounidenses y antillanos entablaron una cerrada
carrera hasta los últimos 200 metros, donde finalmente los norteños
Daniel Urevick-Ackelseberg y Andrew Quin 6:45.59 desplazaron a los
monarcas defensores Yoennis Henández y Janier Concepción (6:50.59).
Los argentinos Rodrigo Murillo, Sebastián Fernández,
Agustín Silvestro y Joaquín Iwan ganaron el boleto en uno de los
heats del cuatro sin al completar los dos mil metros de distancia en
6:07.13 lo mismo que los canadienses Blake Parson, David Wakulich,
Kai Langerfeld y Spencer Crowley se quedaron con el primer puesto
son contratiempo alguno con 6:08.10. Aquí los nuestros, junto a
Nicaragua, México y Estados Unidos tendrán que buscar su meta en el
repechage.
También puntero resultó el único clasificado a
Londres de la Isla hasta el momento, el singlista pesado Ángel
Founier, líder de la primera clasificatoria amparado en discreto
7:13.41, lo que da alguna medida de la poca exigencia de los
rivales. El bote anfitrión comandó el heat dos por intermedio de
Patrick Loliger (7:06.60).
Completaron la relación de remeros finalistas
cubanos Yariulvis Cobas-Yaimeé Hernández en el doble par de remos
cortos, Yaima Velásquez-Yoslaine Domínguez (7:26.26), segundas en el
doble par peso ligero, al acecho de Estados Unidos.
A la ronda de consuelo tendrán que ir el doble par
peso ligero de Eyder Batista-Junior Ramos (6:47.44) terceros en
prueba liderada por aztecas y estadounidenses, respectivamente y el
cuatro remos largos sin timonel (6:41.15) igualmente anclados en el
tercer escaño.
El veredicto sobre su clasificación se sabrá después
de las repescas, confiemos en la fuerza de sus paletadas y en la
coordinación de sus miembros.