CIUDAD DE PANAMÁ.— Solo los equipos grandes consiguen recuperarse
de un inesperado revés y salir a darlo todo para conseguir una
victoria crucial. Ese fue Cuba ayer, aquí en el espacioso Rod Carew,
dejando a Canadá con las ganas de pasar por primera vez a una final
mundialista.
Si un héroe tuvo el desafío ese fue el artemiseño Yadier Pedroso,
dueño en todo momento de la situación. Esta vez no tiró tantos
tenedores, utilizándolo solo cuando ponía a determinados bateadores
en dos strikes —como al tercer bate Tim Smith y al quinto, el
peligroso Emerson Frostad—, y abriendo en la mayoría de las veces
con un primer envío en zona para estar arriba en el conteo.

En un juego decisivo, pactado a siete entradas y siendo Cuba
visitador, se imponía una sola estrategia: desplegar un ataque
relámpago desde el inicio para neutralizar a la selección
canadiense. Y así fue, no hubo respiro para el veterano derecho de
30 años Shawn Hill, a quien pareció en algunos momentos que le
estaban bateando "avisado", aunque en realidad abusó de la bola
rápida que, por cierto, no llevaba mucho. Ernie Whitt, el mentor de
los norteños, lo dejó demasiado tiempo en el montículo.
Frederich Cepeda fue otra vez inspiración con el madero,
conectando bien los lanzamientos de Hill hacia las dos bandas,
doblete al jardín izquierdo, triple a lo profundo de los bosques
derecho y central, demostrando dos cosas, que se crece en los
grandes momentos y tiene un exacto conocimiento de la zona, sin
apresurarse ni tirarle a lanzamientos malos.
Después de la demora a causa de la lluvia, Pedroso entró frío y
sus rivales aprovecharon para marcar un par de carreras, pero llegó
Vicyohandri Odelín para restablecer la calma, ayudado por otra
jugada fabulosa del torpedero Arruebarruena. El juego llegó a su
final, con el puntillazo a cargo de José Dariel, dándole razón a la
historia: Cuba y Canadá se han enfrentado 11 veces en mundiales con
el partido de ayer y nunca nuestra selección ha perdido, con seis
triunfos por la vía de la lechada. Hoy, la discusión del título con
Holanda, una revancha de lo ocurrido el jueves.
Estados Unidos aseguró discutir la medalla de bronce luego de
superar 3-1 y 7-4 a Sudcorea y Venezuela, respectivamente. Matt
Shoemaker y Justin Cassell fueron los vencedores por los norteños,
que se enfrentarán a Canadá en busca del tercer puesto.
En otro partido sin incidencia en la discusión de las medallas,
Australia confirmó su repunte y venció a los locales 5-4.