El homenaje a los compatriotas víctimas del terrorismo de estado
reunió a cientos de personas en Boca de Samá, sitio del litoral de
la provincia de Holguín, escenario del artero ataque terrorista que
el 12 de octubre de 1971 causó la muerte a dos personas y heridas a
cuatro, incluidas dos niñas.
Junto
a familiares de los caídos y de testigos de los estremecedores
hechos, los asistentes condenaron los planes contrarrevolucionarios
que promueven agresiones armadas contra nuestro país, al tiempo que
reclamaron justicia para sancionar a los asesinos que permanecen
impunes en territorio de Estados Unidos
La conmemoración, a la que asistieron autoridades políticas y
gubernamentales de la provincia y del municipio, fue iniciada con la
colocación de una ofrenda floral en el sitio donde cayó el miliciano
Ramón Siam mientras repelía la incursión mercenaria.
Al término del acto de masas, la anciana de 82 años Josefa
Caridad Portelles Tamayo, madre de Ramón Siam, dijo que mientras
mantenga sus fuerzas y voz luchará contra el terrorismo que tanto
dolor ha causado.
"Año tras año vengo a este lugar a recordar a mi hijo, caído en
plena juventud (tenía 24 años), con una hija de apenas siete meses.
Por suerte ella tiene muchos de sus rasgos y me lo recuerda. Era el
único varón y me habría gustado tenerlo a mi lado en la vejez",
refirió.
Yudirka Siam, su hija, aseveró que los terroristas le quitaron
uno de los seres más queridos, pero le dejaron el orgullo de ser
descendiente de quien no retrocedió a la hora de combatir, en nombre
de mucha gente humilde y revolucionaria, a los enemigos de la patria