Más de medio millón de dólares por concepto de flete ha pagado en
lo que va de año la Empresa Gráfica Alfredo López, para importar
desde lejanos mercados de Asia y Europa materias primas necesarias
para realizar sus producciones.
Hasta la fecha, explica su director Ramón García Castellanos, han
importado 1 378 toneladas de mercancías, el equivalente a 60
contenedores, por los que, de haber sido gestionada la compra en
Estados Unidos, solo hubieran erogado 66 mil dólares de flete.
Otros factores, como la participación de intermediarios en las
compras y no de los productores directamente, así como el
encarecimiento en un 30 % de las gestiones comerciales en la zona
euro, hacen que los precios de las materias primas se tripliquen en
comparación con los que se pudieran encontrar en el área.
Las sanciones comerciales y financieras impuestas a Cuba de forma
unilateral por el gobierno norteamericano limitan, además, los
vínculos de la industria gráfica cubana con centros y eventos
científicos de la región, dificultando así el acceso a la
transferencia de tecnología y la adquisición de piezas y maquinarias
de repuesto de alta calidad.
Según ilustró el directivo en conferencia de prensa, la Fábrica
Litográfica de La Habana, una de las cuatro con las que cuenta la
empresa y con producciones únicas como las gráficas de los envases
de habanos de exportación, ha debido dilatar su proceso de
reparación y reconstrucción durante más de dos años, debido a las
dificultades para encontrar un mercado cercano y estable donde
adquirir tecnología e insumos necesarios.
La gama de mercancías que produce y comercializa la Empresa
Gráfica Alfredo López, muchas de las cuales sustituyen antiguas
importaciones del país, abarca desde renglones de larga tradición y
exclusividad como la gráfica de los habanos, hasta otros de gran
impacto social como las libretas escolares, prospectos y envases de
medicamentos.