Con la intención de darle un mejor uso a la tierra
insuficientemente aprovechada en el orden productivo, la empresa
forestal integral de la provincia de Las Tunas ha puesto en marcha
un proyecto que pretende fomentar progresivamente el cultivo del
café.
Según
declaraciones de Luis Padilla Carralero, director técnico, se
trabaja en la siembra de las primeras 20 hectáreas, en suelos
previamente seleccionados por tener cubierta o protección vegetal y
reunir determinadas condiciones para la supervivencia y desarrollo
de esa planta.
Aunque en pequeña escala, estos pasos iniciales abarcan a los
ocho municipios del territorio, de acuerdo con un programa que cada
año debe sumar nuevas áreas en las distintas formas productivas.
Para enfrentar con mayores posibilidades de éxito las
adversidades naturales del suelo y del clima en esta zona, se ha
decidido plantar la variedad conocida como Robusta, más resistente a
la sequía y a las altas temperaturas.
En los estudios y despegue del proyecto ha sido importante la
asesoría y cooperación de especialistas que acumulan experiencia en
los territorios de Santiago de Cuba y Granma.
Exigentes, las labores en el café demandarán una rigurosa
atención aquí desde el principio por parte de productores,
empresarios y directivos, de manera que a la vuelta de un tiempo
prudencial haya quedado atrás la aspiración que hoy constituye ese
cultivo para empezar a ofrecer "el grano".