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Empresa Agropecuaria La Jíquima
Carrera de fondo por los cítricos
GERMÁN VELOZ PLACENCIA
No es con añoranzas, sino con acciones bien calculadas, cuentas
claras, orden, disciplina y trabajo duro que es posible transformar
situaciones adversas y avanzar.
Este concepto lo enarbola y aplica el ingeniero agrónomo Jorge
Antonio Reyes Hernández, director de la Empresa Agropecuaria La
Jíquima, de Holguín, en plena carrera de fondo hacia la recuperación
de su potencial productivo.
Redilberto
Parra Pérez muestra que las plantaciones en explotación pueden tener
rendimientos aceptables si reciben la atención merecida.
La entidad, ubicada en el municipio de Calixto García e integrada
desde su fundación en 1994 por cuatro Unidades Básicas de Producción
Cooperativa (UBPC), adquirió renombre por las naranjas, toronjas y
limas persas que alcanzaron las 13 000 toneladas anuales, pero
desdichadamente los volúmenes descendieron hasta que en la pasada
cosecha apenas lograron 1 633, básicamente del primero de esos
productos, explica el funcionario.
"Ante el envejecimiento de las plantaciones y los estragos
causados por las incidencias del clima y enfermedades como la
tristeza del cítrico, y sobre todo el Huang Long Bing (HLB), lo
recomendable ha sido iniciar la demolición de los campos y su
preparación para reponerlos con posturas que aseguren altos
rendimientos.
"De acuerdo con los planes aprobados, entre julio y agosto
demolimos 168,3 hectáreas y en lo que queda de este año debemos
llegar a 352,8. Así continuaremos a un ritmo promedio de 100 por año
hasta el 2017."
TAREAS INMEDIATAS Y BUEN ÁNIMO
Para asegurar que no falten las posturas de calidad ha comenzado
el acondicionamiento del vivero, compuesto por 16 casas de cultivos
protegidos a las que se les repondrá totalmente la malla que impide
el paso de los insectos, apunta Edilberto Pupo Salazar, jefe de la
brigada responsable de los trabajos. "Las muestras de suelo fueron
enviadas al laboratorio provincial de Sanidad Vegetal para comprobar
el posible grado de afectación con nemátodos, hongos y plagas en
general. Es un requisito técnico inviolable si pretendemos asegurar
la salud de las futuras plantaciones".
Manifiesta que el ánimo de los trabajadores va en ascenso por el
apoyo recibido. "Nos están entrando insumos, entre ellos, tijeras y
cuchillas para podar o injertar".
Según Adolfo Pérez Velázquez, responsable del desarrollo de
frutales no cítricos, tienen previsto plantar guayaba en los campos
junto a los árboles de naranja o toronja, porque es evaluada como el
repelente natural de la diaforina, principal agente transmisor del
HLB.
Para Jorge Antonio, el director, este procedimiento es muy
importante. "Cuando comience la siembra de cítricos, cada tres
hileras de estos habrá una de guayaba".
El programa de recuperación, puntualiza, cuenta con presupuesto
para restablecer dos micropresas capaces de almacenar en conjunto
unos tres millones de metros cúbicos de agua, que serán utilizados
para regar las áreas.
"La revisión de los sistemas de riego nos permitió conocer que
disponemos del 50 % de sus elementos. Están en buen estado las
tuberías maestras soterradas, pero no ocurre lo mismo con las que se
colocan en los campos y los aspersores. Además, orientamos recoger
los componentes que fueron alquilados a algunas formas productivas o
prestados a campesinos destacados. Debemos gastar solo lo
indispensable."
CULTIVOS VARIOS EN LAS ÁREAS DEMOLIDAS
Manuel Ricardo Velázquez, administrador de la UBPC Víctor
Escalona, habla de la estrategia de desarrollar los cultivos varios
en las áreas donde las plantaciones fueron demolidas (en este caso
67 hectáreas): "Sembramos yuca, plátano, calabaza, melón, maíz y
frijol carita, y con las cosechas obtenemos los ingresos
correspondientes. Una prioridad hasta ahora consiste en pagar parte
de la deuda superior a 400 mil pesos contraída con el banco, al que
ya devolvieron más de 142 200.
"En el mismo espacio que ocupaba una hilera de cítricos
combinamos los cultivos, y los mantenemos limpios, porque funciona
la vinculación de los hombres a las áreas y el pago por los
resultados del trabajo."
En la UBPC Rafael Cruz, cinco hectáreas están listas para la
siembra de frijol.
Allí demolieron los viejos cítricos en un área de 19 hectáreas,
en las que también han sembrado y cosechado boniato, maíz y
calabaza.
APROVECHAR RECURSOS Y CONSEJOS A LA MANO
Con los cuidados correspondientes, las plantaciones de cítricos
en explotación pueden mejorar los rendimientos y dar importantes
ingresos, opina Redilberto Parra Pérez, responsable de cuatro
hectáreas de toronja. "Cuando las recibí el pasado año les saqué 500
toneladas, y en la cosecha que está por venir espero multiplicarlas
varias veces".
Erasmo Espinosa Olivares, técnico que vio nacer la empresa, cree
firmemente en el proceso de recuperación, pero recalca que mientras
se acondiciona el vivero, es necesario buscar las posturas en
territorios vecinos, como se hizo en las primeras etapas de la época
fundacional. Lo contrario dilataría la reposición de las plantas.
"Debemos pensar en acciones concretas para formar la fuerza de
trabajo a partir de las posibilidades de la zona, pues ya no
contamos con los alumnos de las cuatro Escuelas Secundarias Básicas
en el Campo", añade.
El deseo de todos es ver los cítricos de forma estable en el
mercado nacional y en la lista de los renglones exportables.
Entonces, las naranjas y las toronjas, respaldadas por la calidad,
también tendrán el sabor de una victoria conquistada con esfuerzo e
inteligencia. |